Graciela Kochen, terapeuta en un Centro de Prevención de Delincuencia Infantil en Israel y oriunda de Maipú, comparte una conmovedora reflexión sobre el aniversario de la masacre que marcó el inicio de la guerra en la que aún sobreviven.
Un día para recordar y reflexionar
"Hoy recordamos este día, 7 de octubre, con mis chicos en el Centro", comenta Graciela, visiblemente afectada por los eventos del último año. "Hace un año fue la masacre... y comenzó la guerra en la que aún estamos sobreviviendo".
Globos de esperanza y luto
En un acto simbólico, Graciela y los niños del centro enviaron globos al cielo. "Enviamos al cielo globos amarillos con los deseos de que los rehenes vuelvan a sus familias, que no dejan de luchar por ellos", explica. "Y los globos negros con el deseo de que las familias de todos los caídos hasta hoy, en atentados y combatiendo, sean fuertes para soportar la pérdida".
Una jornada difícil
"Hoy estamos de luto", afirma Graciela, con una mezcla de tristeza y determinación. "Nos han bombardeado desde el Líbano y Yemen. Hoy es un día difícil, y a pesar de los bombardeos, todos asistiremos a los actos que comienzan a las 20".
La fuerza de la unidad
"Estamos rotos, pero juntos", concluye Graciela, reflejando la resiliencia y la unidad de quienes continúan enfrentando la adversidad día tras día.
Este aniversario no sólo es un recordatorio del dolor y la pérdida, sino también de la esperanza y la fortaleza que mantienen viva la lucha por un futuro mejor.

