Cambio climático

La desaparición de nubes acelera el calentamiento global, advierte la NASA

Las consecuencias ya se sienten: Europa occidental sufre una sofocante ola de calor, mientras el hemisferio sur experimenta un crudo invierno.

Ciudadano.News

Por Ciudadano.News

30 Junio de 2025 - 23:00

Nubes en disminución.
Nubes en disminución.

30 Junio de 2025 / Ciudadano News / Sociedad

Una investigación de la NASA en conjunto con centros climáticos internacionales encendió una nueva alarma en medio de temperaturas extremas sin precedentes. El hallazgo pone el foco en las nubes, ese "escudo natural" que está desapareciendo progresivamente, dejando al planeta más expuesto que nunca al implacable calor solar.

Según el estudio, publicado en Geophysical Research Letters, la disminución de la cobertura nubosa en las últimas dos décadas explica por qué las olas de calor extremo baten récords cada año. Las consecuencias ya se sienten: Europa occidental sufre una sofocante ola de calor, mientras el hemisferio sur experimenta un crudo invierno.

"Esta pérdida de reflejo nuboso está intensificando el calentamiento global, más allá de lo que las emisiones por sí solas podrían lograr", advirtió el director del Centro de Excelencia para el Clima del Siglo XXI en Australia, Christian Jakob, en declaraciones que estremecen a la comunidad científica.

Menos nubes, más calor: la ecuación del colapso climático

Durante los últimos 24 años, los satélites de observación registraron una contracción constante de entre el 1,5% y el 3% por década en las zonas de nubes de tormenta que cubrían los trópicos y latitudes medias. La conclusión: menos nubes significa más radiación solar alcanzando la superficie terrestre.

La NASA advierte que este fenómeno no es aleatorio, sino que está vinculado a transformaciones profundas en la circulación atmosférica global: la expansión de los trópicos, el desplazamiento de las borrascas hacia los polos y alteraciones persistentes en los patrones de viento.

"Entender cómo y dónde cambian las nubes será crucial para prever los impactos diarios y estacionales del clima", enfatizó Jakob, al tiempo que insistió en una urgencia: "Debemos pasar del 'cambio climático' al 'cambio meteorológico'. Eso es lo que ya nos está afectando cada día".

El cielo está cambiando, y con él nuestro destino climático

Los investigadores determinaron que la retracción de las nubes de tormenta ha sido el principal factor en el aumento de la absorción solar terrestre en lo que va del siglo XXI.

Lejos de ser un proceso visible o inmediato, la desaparición de las nubes es silenciosa pero constante, y actúa como un potenciador del calentamiento global. La Tierra, sin ese manto protector, está entrando en una fase crítica en la que el clima extremo podría volverse norma.

Este fenómeno representa un verdadero desafío para la previsión climática, ya que, sin datos precisos sobre la formación y desaparición de las nubes, es imposible calcular con exactitud la velocidad real del calentamiento global.

"Sin ciencia no hay preparación posible"

El impacto de este descubrimiento no sólo redefine el análisis climático, sino también la forma en que nos preparamos para lo que viene. Las olas de calor, las lluvias extremas o las sequías no son eventos aislados: son consecuencias directas de decisiones humanas acumuladas y de fenómenos invisibles, como el colapso del sistema nuboso planetario.

"La atmósfera no se adapta a nuestros deseos, sino a nuestras decisiones", concluye el informe. "Lo que ocurre en el cielo podría ser la clave para sobrevivir a lo que viene en la Tierra".

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