Kenya llegó al santuario de Brasil y ya no hay más elefantes en cautiverio en Argentina
La elefanta del Ecoparque de Mendoza fue trasladada a Brasil tras más de cuatro décadas encerrada. Vivirá en un santuario de 1500 hectáreas junto a otros de su especie.
Por más de 40 años, Kenya vivió en confinamiento. Llegó al antiguo zoológico de Mendoza con solo 4 años, en 1985, producto de un canje con el Tierpark Hagenbeck, de Alemania. Fue testigo de un modelo de entretenimiento basado en la exhibición de animales exóticos, que hoy la sociedad comienza a dejar atrás. A sus 44 años, Kenya ya no está sola ni encerrada. Es libre. Este miércoles llegó al Santuario de Elefantes de Brasil (SEB), donde podrá compartir su vida con otros de su especie, en un predio de 1500 hectáreas en el Mato Grosso.
El traslado no fue improvisado, demandó más de siete años de preparación, planificación y entrenamiento. El proceso comenzó en 2017 con una meta clara, que la elefanta colaborara activamente en su propio traslado, minimizando el estrés, mediante métodos de refuerzo positivo y prácticas respetuosas de su bienestar.
"Estamos todos muy emocionados. Ignacio fue compartiendo el momento a momento del viaje. Es una alegría enorme ver cómo avanzamos en este cambio de paradigma. No queremos que ningún animal vuelva a pasar por lo que vivió Kenya", expresó la ministra de Energía y Ambiente de Mendoza, Jimena Latorre, al celebrar la llegada de la elefanta al santuario.
De Mendoza a Brasil
La travesía fue larga, más de 3.600 kilómetros separan Mendoza del destino final en Brasil. El recorrido fue seguido con atención por las autoridades y el equipo del Ecoparque. Ignacio Haudet, director de Biodiversidad y Ecoparque, acompañó a Kenya en cada paso del trayecto. "Un mundo de posibilidades se le abre: va a poder estar con otros de su especie, oler pasto húmedo y fresco, rascarse contra un árbol y moverse con libertad", dijo con emoción.
Durante el traslado, solo tres personas tuvieron contacto directo con Kenya: el fundador del santuario, Scott Blais; la veterinaria Trish London; y su entrenador en el Ecoparque, Marcos Flores. El contenedor fue especialmente diseñado para elefantes y cumplió con todos los requisitos internacionales de bienestar animal establecidos por CITES.
Tras vivir 40 años en cautiverio, la elefanta Kenya llegó al Santuario en Brasil/ Fuente: Jimena Latorre
Este hito marca el cierre de un ciclo de 136 años de cautiverio de elefantes en Argentina. "Lo que está sucediendo hoy es muy importante no tan solo para Mendoza, sino también para el país", afirmó Leandro Fruitos, consejero del Ecoparque por parte de la Fundación Franz Weber. "Kenya tiene ahora la oportunidad de vivir por primera vez con otros elefantes".
El Santuario de Elefantes de Brasil es único en Sudamérica. Fundado en 2013, es fruto de la alianza entre Elephant Voices y Global Sanctuary for Elephants, con el objetivo de transformar el futuro de los elefantes cautivos en el continente. Desde 2018, cuenta con habilitación oficial del gobierno brasileño y recientemente obtuvo la certificación de excelencia de la Global Federation of Animal Sanctuaries.
Allí, Kenya tendrá atención veterinaria de primer nivel, dietas personalizadas y espacio suficiente para vivir en libertad. Cada recinto del SEB tiene entre 40 y 400 hectáreas, adaptadas al bioma natural de la especie, con zonas de matorrales, pastizales y áreas arboladas.
Tras vivir 40 años en cautiverio, la elefanta Kenya llegó al Santuario en Brasil/ Fuente: Jimena Latorre
Para Mendoza, y para todo el país, la historia de Kenya es una victoria. Pero también un llamado a seguir avanzando en políticas públicas que pongan en el centro el bienestar animal. Como señaló Haudet, "seguiremos trabajando por el resto de los animales que quedan en el Ecoparque y también por los que están en vida silvestre, porque conservar nuestra biodiversidad es una causa común".
Kenya, la última elefanta cautiva de Argentina, ya no está sola. Ya no está encerrada. Ahora, por fin, es libre.