En una resolución que marca un precedente en la justicia penal juvenil, el Tribunal de Responsabilidad Penal Juvenil N°1 de La Plata condenó a 23 años y 7 meses de prisión al joven acusado de asesinar a Kim Gómez. La pequeña, de apenas 7 años, perdió la vida en un trágico intento de robo que conmocionó a todo el país. Los jueces Marcelo Georgis, Guillermo Mercenaro y Juan Carlos Estrada aplicaron una sentencia ejemplar, considerando la extrema gravedad del hecho.
Un crimen que marcó a la sociedad El hecho ocurrió cuando Kim y su madre regresaban de una clase de baile. Al detenerse en un semáforo, dos jóvenes intentaron sustraer el vehículo. En medio del terror, la menor no pudo descender a tiempo y quedó atrapada por el cinturón de seguridad. Los delincuentes, lejos de detenerse, emprendieron la huida arrastrando a la niña durante varias cuadras, una secuencia que terminó en tragedia cuando el auto finalmente chocó.
A pesar de que el condenado tenía 17 años al momento del crimen, la justicia determinó que la naturaleza del acto ameritaba una de las penas más elevadas bajo el régimen penal juvenil. Por su parte, el otro implicado de 14 años fue declarado inimputable debido a su edad, aunque permanecerá en un centro de régimen cerrado.
Para la familia de Kim, el fallo representa un pequeño alivio tras años de dolor. Si bien nada puede devolver la vida a la niña, quien era hija única, la sentencia de casi 24 años tras las rejas es vista por la comunidad como un acto de justicia necesario ante un crimen de una crueldad difícil de olvidar.