El valiente proyecto de la Reina de Maipú para transformar la Vendimia
Julieta Crespi rompe los moldes tradicionales y utiliza su propia historia de superación para declarar el 2026 como el año de la prevención del bullying en las escuelas mendocinas.
Marzo en Mendoza evoca vino y fiesta, pero este año la Vendimia se tiñe de un compromiso social profundo. Julieta Crespi, soberana de Maipú, ha decidido utilizar su corona como un altavoz para combatir el bullying, una problemática que ella misma padeció durante su infancia. "En mi niñez sufrí burlas por mi altura", confesó la reina, quien busca que su mandato deje una huella que trascienda lo protocolar, transformando la figura de la reina en una verdadera embajadora de la convivencia social y el diálogo.
"Guardianes de la convivencia": El compromiso de Maipú
El proyecto liderado por Crespi, denominado "Guardianes de la convivencia", propone un abordaje integral mediante charlas, juegos y espacios de diálogo. El objetivo central es que niños, adolescentes y adultos construyan acuerdos de buen trato y resolución de conflictos de manera respetuosa. Esta iniciativa no es un hecho aislado, sino que se integra orgánicamente al programa municipal "Maipú Libre de Bullying", que durante el ciclo anterior alcanzó a más de 21.000 estudiantes en diversos ámbitos sociales, desde clubes deportivos hasta escuelas de verano.
"Sufrí burlas por mi altura", contó Julieta Crespi, Reina de Maipú, en su campaña contra el bullying
Para Julieta, el rol de la soberana debe evolucionar de acuerdo a los tiempos actuales: "Ser reina no es solo ir en el carro; es trabajar en una causa concreta". Con esta firme visión, la joven maipucina impulsa declarar el 2026 como el año de la prevención del acoso, promoviendo espacios más seguros y respetuosos en toda la provincia. La propuesta busca resignificar la tradición vendimial, demostrando que la verdadera esencia de la fiesta también reside en la transformación social y la empatía. De esta manera, el departamento se posiciona nuevamente a la vanguardia, utilizando la masividad de su reina para sanar heridas colectivas y prevenir la violencia sistemática entre pares con un fuerte despliegue territorial.