Este sábado 29 de marzo, la ONG La Guarida llevó adelante una emotiva acción solidaria en Mendoza con la entrega de seis consolas de videojuegos con materiales reciclados a los hospitales Humberto Notti, Alexander Fleming y Alfredo Perrupato. La iniciativa, liderada por el mendocino Miguel Blanco, busca mejorar la calidad de vida de los niños hospitalizados a través del juego y la tecnología.
Una iniciativa solidaria y sustentable
La Guarida es un proyecto autogestivo que recicla tecnología en desuso y la transforma en "arte jugable". De esta manera, no solo brinda entretenimiento a los niños en situación de internación prolongada, sino que también fomenta la conciencia ecológica mediante la reutilización de materiales electrónicos.
El evento contó con la participación del nombrado Miguel Blanco junto a Dylan Ariana y Carla Cariaga, quienes entregaron personalmente las consolas a los hospitales. Cada una de estas piezas fue intervenida por artistas, convirtiéndolas en elementos únicos que combinan arte, tecnología y solidaridad.
El impacto de los videojuegos en la recuperación infantil
Diversos estudios demostraron que el acceso a videojuegos en hospitales infantiles no solo mejora la calidad de vida de los pacientes, sino que también contribuye a su recuperación al reducir el dolor y activar el sistema parasimpático, favoreciendo el proceso de sanación.
"El proyecto se sustenta en cuatro pilares fundamentales: garantizar el derecho al juego de los niños hospitalizados, acercar el arte a través de las consolas intervenidas, promover el uso de videojuegos como herramienta terapéutica dentro de los hospitales y fomentar la conciencia ecológica al reciclar tecnología en desuso", señaló Blanco.
Cómo colaborar con La Guarida
La Guarida no recibe financiamiento oficial y se sostiene gracias al apoyo de la comunidad. Quienes deseen colaborar pueden hacerlo mediante donaciones económicas (a través de Cafecito, PayPal o transferencia bancaria) o donando elementos tecnológicos en desuso como computadoras, CPU, joysticks, tablets, celulares, monitores y teclados.
Gracias a esta iniciativa, cada vez más niños pueden acceder a momentos de esparcimiento y distracción en un contexto hospitalario, demostrando que el arte y la tecnología pueden ser herramientas clave para mejorar la calidad de vida y contribuir al bienestar emocional de quienes más lo necesitan.