De cara al inicio del ciclo lectivo 2026, la Dirección General de Escuelas (DGE) ejecutó una inversión estratégica superior a los $2.800 millones para asegurar que los establecimientos educativos de toda la provincia estén en condiciones. El objetivo central es garantizar que el próximo 25 de febrero los alumnos y docentes regresen a las aulas en edificios seguros, tras un operativo que incluyó desde reparaciones estructurales hasta la instalación de nueva climatización.
El detalle del Fondo Inicio y las obras menores
El pasado 10 de febrero se acreditaron más de $1.679 millones bajo el concepto de Fondo Inicio, beneficiando a 1.510 escuelas de gestión estatal. Estos recursos, transferidos de forma directa a cada institución, permiten resolver necesidades urgentes de mantenimiento como arreglos en instalaciones eléctricas, sanitarias y de gas. Según las dimensiones y la matrícula de cada edificio, los montos oscilaron entre los $472.000 y los $2.183.000, priorizando la reposición de vidrios, limpieza de tanques de agua y recarga de extintores.
A este desembolso se suma una partida de $698 millones destinada específicamente a la provisión de pintura y herramientas de trabajo. Asimismo, la Subsecretaría de Infraestructura Escolar finalizó un operativo clave de entrega e instalación de ventiladores de pared en más de 850 escuelas, lo que representa una inversión de $200 millones que impactará positivamente en el bienestar de 320.000 estudiantes mendocinos durante los meses de calor.
Finalmente, para asegurar el funcionamiento cotidiano de las instituciones durante el primer mes, ya se encuentran disponibles otros $453,6 millones. De esta manera, el Gobierno provincial consolida una estrategia integral que combina la transferencia directa de fondos con obras de infraestructura, buscando evitar cualquier tipo de contratiempo en el regreso a las clases presenciales en todo el territorio.