En épocas de bajas temperaturas, las intoxicaciones por monóxido de carbono se multiplican y muchas veces pasan inadvertidas hasta que es demasiado tarde.
En diálogo con El Interactivo (lunes a viernes, de 12 a 14, por FM 91.7 y Ciudadano_News en Twitch), el Dr. Ramiro Heredia, médico especialista en medicina interna del Hospital de Clínicas José de San Martín, advirtió sobre los síntomas, riesgos y medidas clave para prevenir un problema que cada año provoca miles de casos y cientos de muertes en Argentina.
"Estamos en la época en que hay más casos", señala el Dr. Heredia. "El monóxido de carbono es un gas incoloro, inodoro, que no tiene sabor, que no es irritante y se produce con una combustión incompleta de materiales como leña, gas, gasoil o kerosene. Si no hay suficiente oxígeno y el lugar no está ventilado, se genera este gas altamente tóxico."
El peligro radica en que es totalmente imperceptible. No tiene olor ni color, y se infiltra silenciosamente en ambientes cerrados. "Las intoxicaciones pueden suceder durante todo el año, pero aumentan con los primeros fríos, cuando empezamos a usar estufas, calefactores o braseros en espacios cerrados. También aparecen en contextos de cortes de luz, cuando se utilizan grupos electrógenos en lugares mal ventilados", explicó el especialista.
Los síntomas: una enfermedad que simula otras
Uno de los grandes desafíos del diagnóstico es que el cuadro clínico suele confundirse con otras afecciones. "Se dice que el monóxido de carbono genera la enfermedad 'gran simuladora' porque puede dar cualquier cosa. Al inhalarlo, se une a la hemoglobina con una afinidad 200 veces mayor que el oxígeno, y no permite que el oxígeno llegue a los tejidos. Esto provoca hipoxia, es decir, falta de oxígeno en el cuerpo", aclara Heredia.
Los síntomas más frecuentes incluyen:
- Dolor de cabeza
- Agotamiento extremo
- Mareos
- Náuseas
- Vómitos
- Somnolencia
- Palpitaciones o sensación de falta de aire
"Un dato clave para sospechar intoxicación es cuando varias personas en un mismo lugar —o incluso mascotas— presentan síntomas similares al mismo tiempo. Si una mascota vomita y un adulto también, hay que pensar en monóxido", advirtió el médico.
Qué hacer ante la sospecha
Ante la menor sospecha de intoxicación por monóxido de carbono, el Dr. Heredia recomienda actuar de inmediato:
- Ventilar el ambiente abriendo puertas y ventanas.
- Apagar la fuente de combustión.
- Retirar a las personas del lugar contaminado.
- Llamar al sistema de emergencias para recibir atención médica urgente.
"Siempre se requiere observación en guardia, oxígeno de alto flujo y control de posibles daños", señala el profesional. "Todos los años se reportan entre 4.000 y 5.000 intoxicaciones y alrededor de 200 muertes. Y la mayoría son totalmente prevenibles", subrayó el especialista.
Cómo prevenir
La prevención empieza en casa, con pequeños gestos que pueden salvar vidas. El Dr. Heredia recomienda:
- Revisar artefactos de calefacción y cocina con un gasista matriculado.
- Verificar que la llama sea azul y simétrica (una llama amarilla o naranja indica mala combustión).
- Nunca usar cocinas ni hornos para calefaccionar.
- Evitar braseros durante la noche y, si se usan, retirarlos antes de dormir.
- Ventilar diariamente los ambientes, incluso en invierno.
- Instalar detectores de monóxido de carbono.
El entrevistado también recordó que existen grupos más vulnerables a esta intoxicación, como niños pequeños, personas mayores, embarazadas y pacientes con enfermedades respiratorias, cardíacas o anemia, quienes pueden presentar síntomas incluso con una exposición menor.
"Esto puede costar la vida. Muchas veces el entorno es claro, pero otras no. Y si no actuamos rápido, las consecuencias pueden ser fatales. Recordemos que casi todos los casos pueden prevenirse", concluyó el Dr. Heredia.
Repasá la entrevista completa:

