En el barrio La Favorita, en la zonza del viejo autódromo, de Ciudad, se llevó adelante un intenso rastrillaje este martes, con el fin de buscar posibles restos de Paola Gisela Gutiérrez, desaparecida desde el 2015.
Desde hace un tiempo ya que desde el Ministerio de Seguridad de la Nación ofrecieron una recompensa de $500 mil, para quien pueda aportar datos acerca de su paradero o vinculados a su desaparición.
En el lugar, se montó un gran operativo policial ya que, al parecer, hay una pista clave para el caso. Trabajaron en conjunto geólogos, Policía Federal, Gendarmería y personal de distintas dependencias de la Nación.
El caso
El caso de Paola es uno de los más emblemáticos de la provincia, junto a otros como el de Johana Chacón y Soledad Olivera, ambas desaparecidas en Lavalle.
La resolución 389/2020 establece que "quienes quieran suministrar datos sobre el paradero de la joven deberán comunicarse telefónicamente con el Programa Nacional de Coordinación para la Búsqueda de Personas Ordenada por la Justicia del Ministerio de Seguridad al número de acceso rápido 134".
Paola, a quien su mamá vio por última vez en las inmediaciones de su casa, mide 1,60 metros de altura, aproximadamente, tiene tez trigueña, ojos color marrón, pelo largo con ondas color castaño claro y posee tatuajes en la espalda y cicatrices.
Días antes de su desaparición, había radicado denuncias de violencia de género, por abuso contra su expareja y contra su novio de ese momento, que presuntamente la obligaba a prostituirse.
La causa se derivó a la Justicia Federal con la hipótesis de que podría haber sido secuestrada, pero no tuvo avances y fue archivada.
Luego, por iniciativa del abogado Fernando Peñaloza, quien defiende a la familia de la víctima, se logró reabrir la investigación.