La crisis de consumo en Argentina alcanzó un nuevo umbral crítico. Según Fernando Savore, vicepresidente de la Confederación de Almaceneros, la tradicional frase "el 15 es fin de mes" ha quedado obsoleta: hoy los trabajadores agotan sus ingresos apenas cobran.
Con una inflación en alimentos que tocó picos del 4,7%, los consumidores destinan el 60% de sus sueldos a pagar luz, gas y deudas. Esto ha forzado a los comercios de barrio a retirar productos de las góndolas por falta de rotación, transformando artículos básicos como lácteos en bienes de lujo ante salarios que no logran seguir el ritmo de los aumentos.