El fuego sigue devorando hectáreas en distintas regiones de la Argentina, con la Patagonia en el epicentro de un peligro extremo. Según un informe del Servicio Nacional de Manejo del Fuego (SNMF), se mantiene la alerta roja en el cordón cordillerano de Neuquén, Río Negro y Chubut, además del centro y oeste de Río Negro y el noreste de Chubut. También están en la misma situación la zona sur de Buenos Aires, Córdoba y gran parte de La Pampa.
Factores que agravan la crisis
Las condiciones climáticas no ayudan: bajos niveles de humedad relativa, un marcado ascenso de temperatura y eventos de viento intenso complican aún más el panorama. Según el SNMF, hacia el final de la semana, se espera el pasaje de un sistema frontal que afectará toda la zona bajo alerta, con precipitaciones aisladas y poco significativas.
En este contexto, la lucha contra el fuego se torna titánica. En localidades como Epuyén y Los Manzanos, en las inmediaciones de Bariloche, los brigadistas continúan combatiendo llamas que ya han arrasado unas 5.000 hectáreas.
Un desastre ambiental en curso
Jorge Cuevas, integrante del Servicio de Prevención y Lucha contra Incendios Forestales (SPLIF) de El Bolsón, fue tajante al describir la situación: "Es un desastre ambiental, la quema de la selva valdiviana y el bosque andino-patagónico". En declaraciones a FM Cordillera, advirtió sobre la magnitud del siniestro: "Esto es un incendio activo que viene ardiendo de manera libre en dirección sur, sureste, por eso tenemos tanto humo en el valle de El Bolsón".
Mientras tanto, la comunidad y los especialistas miran con preocupación el avance de las llamas, en un escenario que exige respuestas urgentes para evitar un daño irreparable al ecosistema.


