El miedo se apoderó de uno de los locales más exclusivos de Madrid este fin de semana. A solo diez días de la tragedia en Suiza, un incendio provocado por bengalas obligó a desalojar el restaurante Fanático, ubicado en pleno Paseo de la Castellana. El incidente ocurrió pasada la medianoche, cuando el show musical, que incluía pirotecnia repartida entre los comensales, prendió fuego a la decoración vegetal cercana a la salida, desatando el caos entre los asistentes.
Si bien las llamas fueron sofocadas rápidamente con un extintor por los empleados, el humo y la confusión provocaron una evacuación precipitada. Testigos relataron escenas de angustia, temiendo que la situación escalara. Sin embargo, la indignación mayor llegó minutos después, ya en la calle.
"Nos obligaron a pagar o llamaban a la policía"
La polémica estalló tras la evacuación. Numerosos clientes denunciaron un trato "agresivo" y "vejatorio" por parte del personal, asegurando que les exigieron abonar la cena completa pese a no haberla terminado y encontrarse en plena emergencia. "El local fue evacuado, pero nos dijeron que llamarían a la policía si no pagábamos", relató una afectada, cuestionando severamente la falta de empatía y seguridad en el protocolo de crisis.
Ante el escándalo, el grupo propietario, GLH Singular Restaurants, emitió un comunicado defendiendo su actuación, afirmando que el conato se controló en "ocho segundos" y que el cobro se limitó a mesas que ya habían finalizado. No obstante, la empresa anunció la prohibición definitiva del uso de bengalas en todos sus establecimientos, reconociendo finalmente el riesgo latente de jugar con fuego en espacios cerrados y abarrotados.