Un implante coclear es un dispositivo electrónico que ayuda a las personas con pérdida auditiva a escuchar. Se implanta quirúrgicamente en el hueso temporal.
Javier Yapur, médico otorrinolaringólogo, detalló en el magazine de Ciudadano News, El Interactivo: "El implante coclear es un dispositivo electrónico que se coloca en el oído interno. No es para cualquier persona. Es algo que no puede ser solucionado de otra forma".
"Por ejemplo, con el uso de audífonos que es tan importante, por ahí no funcionan y no queda otra opción que hacer un implante coclear. Se denomina implante porque es un dispositivo electrónico que va colocado debajo de la piel. Una parte y la otra va por fuera de la piel que capta el sonido y la envía a un dispositivo interno", explicó.
Partes del implante coclear
- Un micrófono que capta los sonidos
- Un procesador de habla que organiza los sonidos
- Un transmisor y receptor que convierten las señales del procesador en impulsos eléctricos
- Un conjunto de electrodos que envían los impulsos eléctricos al nervio auditivo
Añadió que, "es un cable muy finito que va colocado dentro del oído interno en una zona que se llama cóclea, por eso se llama implante coclear. Lo que va por fuera es el porta batería y los micrófonos. Después una antena que envía la información al dispositivo que queda por debajo de la piel".
"Y de esta forma recién decía que está muy relacionado con niños pequeños. Pero también para adultos, porque una persona puede nacer con su audición normal y después a lo largo de su vida por diferentes motivos perderla de forma completa. Y con este implante coclear se logra la mayoría de las veces volver a la audición", dijo.
Indicó que, "una vez que está completamente perdida o los niños que nacen sordos también para diferentes motivos. También se puede hacer un implante que siempre que se coloque lo más rápido posible. Estamos hablando dentro de los 12 años de vida. El desarrollo auditivo de ese niño puede ser similar a un niño que nació oyendo y que continúa oyendo".
"La antena, la parte redondeada, lleva un imán, se saca y se coloca como si fuera un imán. El futuro va hacia el implante, que no se vea nada por fuera. Es una tecnología que está avanzando mucho en los últimos años. Por el momento, cada vez son más pequeños, pero siempre necesita un espacio externo", consideró.
Manifestó que, "estamos pensando que una persona no es sorda o que su oído no está funcionando y lleva un dispositivo interno para mejorar la audición. El menor de los problemas. Uno, cuando puede recuperar un sentido, el sentido de la audición es uno de los cinco sentidos que se puede recuperar. Diría el único, una vez perdido se puede recuperar".
"En los últimos años, se está obligando, a través de una ley donde, a realizar hacer el examen auditivo a todo recién nacido para detectar estos casos de forma temprana. Porque si hay algo que marca el pronóstico, saber cuándo un implante coclear va a funcionar bien en un paciente, es el tiempo en el cual se logra implantar a ese paciente", argumentó.
Aclaró que, "si un niño sordo se implanta antes de los 2 años, el desarrollo será normal, podrá desarrollar el habla sin problemas. Si se hace entre los 2 y 4 años es más difícil que sea del 100%. Si se hace después de los 8 años, es muy difícil que logre un desarrollo del lenguaje de forma fluida y natural. Y se hace después de los 20 años, nosotros sabemos que ese implante puede servir para que el paciente escuche sonidos, pero para que desarrolle el habla va a ser muy difícil".
"Entonces, el pronóstico cambia de acuerdo a la edad en la que se hace el implante coclear. Por eso, es importante que a los recién nacidos se les hagan los estudios auditivos. Y si hay riesgos, que esos estudios auditivos se repitan cada 6 meses o un año. Eso se lo va a sugerir una fonoaudióloga o el otorrino especializado en oído", apuntó.
Indicó que, "el dispositivo externo capta el sonido. Ese sonido es traducido a señales eléctricas y esa señal va a pasar a través de la piel a la antena del receptor interno que tiene el implante que va debajo de la piel. Eso lleva como una mini computadora que traduce una señal eléctrica y la envía a ese cablecito bien finito que va colocado dentro del oído interno para estimular el nervio auditivo".
"Dependiendo de la señal eléctrica, de la frecuencia y la amplitud y del sitio donde se estimule la célula del medio aditivo, va a ser lo que ese paciente vaya a escuchar. El oído tiene dos funciones, una es escucharnos y otra es mantenernos con equilibrio. La parte de la función de la escucha es donde va colocado el implante coclear", afirmó.
Y agregó: "Es como un caracol. Ahí va colocado el cable. Un cable muy finito. Y estamos hablando de menos de un milímetro de espesor. En ese sector pasan 24 cables diferentes eléctricos. Y en una longitud de un centímetro y medio están todos esos cables y electrodos. El implante, como lleva una parte interna, sí o sí debe ser operado. Son cirugías no complejas. Son de dos horas aproximadamente y suelen ser ambulatorias".
"En Argentina este tipo de dispositivo es muy caro. Pero siempre cuando nosotros pensamos en el costo beneficio y que podemos recuperar un oído perdido, no le queda otra opción que manejarse con lenguaje de señas. En el costo beneficio siempre es preferible gastar", sostuvo.
Aconsejó que, "invertir en esto para que no le cause problema a la persona. En Argentina hay una ley que obliga a las obras sociales y a las prepagas a cubrir la discapacidad auditiva. Entonces, las personas con un certificado de discapacidad, las obras sociales y las prepagas tienen la obligación de cubrirlos".
"A veces es difícil, por distintos motivos. Es algo caro. Las obras sociales a veces no pueden llegar a cubrirlo. Sabemos cómo son las burocracias y el afiliado y la persona se tiene que mover y pelear con la obra social porque por ley están cubiertas", concluyó.