Día a día, miles de personas deciden separarse como pareja y, más allá de la situación concreta de divorcio, al tener hijos en común las cosas cambian. Si bien es cierto que muchos llegan a un acuerdo por el bien de los más chicos, no siempre se logra.
Es ahí donde empieza un proceso que, en ocasiones, es largo y difícil porque hay un claro conflicto entre las partes. De hecho, son muchos los casos en los que un progenitor no le permite al otro ver a sus hijos.
La abogada Eugenia Baccarezza habló con el programa Acceso Directo, de Ciudadano.News, y explicó que "esto sucede con más frecuencia de lo que nosotros creemos, pasa mucho", una problemática que se denomina "impedimento de contacto de los hijos" y que está penada por la Ley.
En ese sentido, Baccarezza aclaró que no está en discusión cuando el impedimento se realiza por situaciones de violencia o abuso, pero hay casos en los que madre o padre no permiten el contacto en medio de situaciones injustificadas que "son un capricho", como no pasar cuota de alimentos. "Son cosas totalmente independientes", aseguró.
"La cuota de alimentos es fundamental para los niños, pero no significa que por ese motivo no dejes ver a tus hijos", indicó la abogada. A raíz de esta obstrucción, se termina en una litigiosidad tan grande "que son juicios de 3 o 4 años". En todo ese tiempo el papá, por ejemplo, no puede ver a sus hijos, teniendo en cuenta que la mayoría de los casos son iniciados porque la madre no permite el contacto, de acuerdo con Baccarezza.
En la experiencia de la profesional, "en el 99% de los casos, cuando hay un impedimento es de la madre hacia el padre, porque ella es quien generalmente tiene la custodia y está la mayor parte del tiempo". A su vez, la Justicia suele estar del lado de la mamá en el resguardo de los menores.
Además, según la abogada, en muchos casos existe manipulación de los padres a los hijos y, por ese motivo, los niños pueden llegar a decir que no quiere ver a su progenitor, cuando en realidad sucede por el tiempo que lleva el proceso.
Para llegar a un posible acuerdo, Baccarezza indicó que en Santa Fe y en otras provincias existe la mediación prejudicial obligatoria, con el objetivo de lograr una conciliación entre las partes sobre el régimen comunicacional. Ahora bien, si no hay acuerdo, se inicia un juicio para solicitar, con una propuesta al juez, el sistema de comunicación que debe tener cada progenitor. Sin embargo, explica la especialista, puede durar 2 años como mínimo y se involucra tanto a los padres como a los hijos.
Por eso es importante saber que, no solo la parte más importante es cuidar a los hijos de este tipo de situaciones, sino que el imposibilitar al otro progenitor de ver a sus hijos es un delito y puede derivar en penas desde 1 mes hasta 1 año de prisión.
