La matriz productiva de Cuyo enfrenta un punto de inflexión. Según Lucas Gilbert, referente de Agrocosecha, la incorporación de inteligencia artificial y maquinaria autónoma no es un lujo, sino una necesidad de supervivencia ante los altos costos y la competencia global.
Actualmente, en viñedos mendocinos ya es posible automatizar desde la poda hasta la cosecha con tecnología que iguala estándares europeos. Este salto tecnológico busca revertir el abandono de unidades económicas, transformando prácticas tradicionales en procesos eficientes y sustentables. El desafío hoy es adaptar estos "fierros" de vanguardia a la escala local para asegurar el futuro agroalimentario.