Salud

Humo de tercera mano: el peligro invisible que afecta a bebés y embarazadas

El humo de tercera mano puede afectar gravemente la salud de lactantes y personas gestantes. La cardióloga Cecilia Cortés advirtió sobre sus riesgos en El Interactivo y recomendó crear espacios 100% libres de tabaco.

Por Ciudadano.News

La cardióloga recomendó crear ambientes libres de humo. — Foto: web

El humo de tercera mano es el residuo tóxico que queda en las superficies y en el ambiente después de que un cigarrillo ha sido apagado. Para conocer más sobre sus consecuencias, El Interactivo (de lunes a viernes, de 12 a 14, por FM 91.7 y Ciudadano_News en Twitch) entrevistó a Cecilia Cortés, cardióloga y miembro de la Fundación Argentina de Cardiología (FAC).

A diferencia del humo de primera mano (el que inhala el fumador) y el de segunda mano (el que inhala una persona cercana al fumador), el humo de tercera mano no se ve ni se huele fácilmente. Pero permanece durante mucho tiempo en ropa, muebles, paredes y etc.

"El humo ambiental del tabaco es el residuo que queda en forma de micropartículas y se asienta en cortinas, pisos, alfombras. Repercute no solo en el fumador, sino también, con quien comparte el ambiente", expresó.

Por esto, la cardióloga explicó qué enfermedades provoca el humo de tercera mano. "Causa enfermedades cardiovasculares, pulmonares, ciertos tipos de cáncer. En los lactantes puede acelerar el ritmo hasta seis veces de muerte súbita del lactante, en las embarazadas también repercute al feto causando daños", expuso. 

Humo de tercera mano: un riesgo silencioso

La profesional de la salud recomendó "crear ambientes libres de humo y no permitir fumar en espacios cerrados en interiores, sino que se debe permitir fumar solo afuera al aire libre". 

"No sirve separar en sector de fumadores y no fumadores. Porque los gases irritantes se distribuyen en todo el ambiente y pasan a través de las puertas y ventanas", expresó.

Además, advirtió que las micropartículas son especialmente nocivas para los lactantes. "La ropa, las camperas, abrigos para salir se impregnan de estas sustancias. Si uno agarra un niño, por ejemplo, un bebé tiende a chupetear todo, abre la boca, y entra en contacto con estas micropartículas", describió. 

"Son altamente nocivas. Por eso, la muerte súbita en el lactante aumenta tres veces cuando los padres son fumadores", concluyó la integrante de la Fundación Argentina de Cardiología. 

Entrevista completa: