Dolor inconmensurable

"Hubo abandono": la dura acusación de la madre de la niña fallecida tras su viaje de egresados

Claudia Díaz denunció que su hija Juana, de 13 años, quien murió por una combinación de influenza B y sepsis, no fue atendida adecuadamente durante el viaje de vuelta desde Córdoba.

Por Ciudadano.News

Juanita Sirimaco falleció tras enfermarse en su viaje de egresados. — .

La madre de Juana Sirimarco, la niña de 13 años que falleció al regresar a Posadas luego de su viaje de egresados, responsabilizó a la empresa de viajes, a la maestra acompañante y a la escuela. Según Claudia Díaz, su hija no recibió la atención médica adecuada y su situación se agravó durante el trayecto desde Córdoba a Misiones (1.200 kilómetros, unas 14 horas), donde falleció debido a una influenza B combinada con sepsis.

El 2 de octubre, la niña partió junto a sus compañeros de curso y dos maestras rumbo a Córdoba, en un micro de la empresa Viaturex, con sede en Posadas.

Esta agencia de turismo organiza cada aspecto del viaje, desde el alojamiento hasta las excursiones. El plan era disfrutar de cinco días de aventura, con el regreso previsto para el 8 de octubre. Sin embargo, lo que debía ser una experiencia inolvidable terminó en tragedia.

"Todo salió mal en ese viaje", dijo Claudia, visiblemente afectada. Según ella, el Instituto Cristiano República Argentina (ICRA), donde estudiaba Juanita, prohibió que los padres acompañaran a los alumnos, dado que se trataba de "un viaje estrictamente escolar".

Los problemas comenzaron el tercer día, cuando Juanita se lesionó al caer de un tobogán gigante. "Se le salió la rodilla y alguien se la recolocó. La llevaron al hospital, le pusieron una férula y le recetaron medicamentos. Ella nunca tomó medicación", narró su madre.

Posteriormente, Juanita le comentó a Claudia que varios de sus compañeros también estaban enfermos. "Me dijo que le dolía la garganta, pero que ya la había revisado un médico", mencionó Claudia. A lo largo del viaje, al menos ocho chicos presentaron síntomas de malestar, entre ellos dolores de garganta, panza o insolación.

El 7 de octubre, Juanita cumplió 13 años. Aunque su rodilla ya no le dolía, persistía el malestar en su garganta. Esa noche comprendió el viaje de regreso a Posadas, un trayecto de 14 horas. Fue durante este viaje que la salud de la niña se deterioró gravemente.

"A las 2 de la mañana empezó con vómitos y fiebre alta, llegando a 39 grados", relató Claudia. A pesar de su estado, solo recibieron indicaciones médicas por teléfono y le administraron dipirona, que le inyectaron debido a las dificultades en el micro en movimiento. Aunque la fiebre bajó, los vómitos continuaron.

Díaz relató que Juana comenzó a descomponerse en el camino y que, al llegar a Posadas, "ya no podía reaccionar". "Le dije a la maestra que paren, que la llevaran al hospital de Virasoro, pero me respondió que no iba a dejarla allí porque la atención era pésima", expresó la madre en declaraciones al diario El Territorio. Díaz aseguró que su hija presentó síntomas de deshidratación y que la falta de atención oportuna fue determinante en su caída.

La situación empeoró cuando la niña le dijo a su madre: "Ya no puedo más, necesito bajar". Según el relato de Díaz, la empresa de viajes no dispuso de una ambulancia, y Juana fue trasladada en un auto común

El micro llegó al mediodía del 8 de octubre. "Tenía los ojos rojos, la boca negra. Sabía que algo andaba muy mal", recordó Claudia. Juanita fue trasladada de urgencia al hospital pediátrico Fernando Barreyro, donde llegó en estado de shock. "Le administraron litros de suero, pero su presión estaba en 2 - 9". A pesar de los esfuerzos médicos, la niña fue derivada a terapia intensiva, donde no logró estabilizarse.

La pequeña Juanita Milagros Sirimarco Díaz luchó por su vida durante cuatro días hasta que falleció el viernes. "Murió de la peor manera", lamentó su madre. "Su piel se fue oscureciendo, sus órganos fallaron y, a pesar de los tratamientos, no respondió. Estaban a punto de amputarle las extremidades cuando sufrió muerte cerebral"

Claudia Díaz y su expareja, Claudio Sirimarco, responsabilizan a la empresa de turismo ya las autoridades por la negligencia que, según ellos, condujo a la muerte de su hija

El Instituto Cristiano República Argentina (ICRA), donde Juana cursaba su último año de primaria, deslindó responsabilidades, afirmando que no participó en la organización del viaje y suspendieron las clases para "preservar la integridad de la comunidad educativa".

Por su parte, el juez Ricardo Bálor comenzó una investigación de oficio para determinar si hubo alguna conducta penal por parte de los involucrados, ya que la información hasta ahora proviene únicamente de los informes médicos.