Las invasoras

Hormigas voladoras, un fenómeno normal en esta época

Un doctor en ciencias biológicas explicó en el magazine de Ciudadano News, El Interactivo, la razón de la invasión que sorprendió a los vecinos de AMBA desde ayer miércoles.

Por Ciudadano.News

El miércoles, una de las noticias que más se compartió en las redes sociales fue la invasión de hormigas voladoras en AMBA. — web

En las últimas horas, se viralizó a través de las redes sociales imágenes sobre una invasión de hormigas voladoras por la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) y el conurbano bonaerense. Y los usuarios comenzaron a preguntarse por qué ocurrió este fenómeno.

Luis Calcaterra, investigador de Conicet, explicó en el magazine de Ciudadano News, El Interactivo: "Esto es un fenómeno natural. No es extraordinario ni causado por el cambio climático. Se da todos los años en la distribución de estas hormigas, que son en este caso las que ocasionaron esta invasión. Se da desde la Patagonia hasta el sur de EE.UU.".

"Estas hormigas voladoras son muy grandes, abundantes. Nosotros tenemos en la zona del AMBA, de Capital Federal, la Provincia de Buenos Aires, que es la cortadora. Que es la dominante y que es la que produce estos vuelos en esta época del año, cuando empiezan las lluvias y el calor. Se da más o menos siempre alrededor de octubre y noviembre. Esta vez se dio como en algunos lugares más concentrados y tal vez mayor producción de asexuadas", explicó.

Relató que, "esto se da en distintas lluvias. Puede llover una semana otra semana y se van como dividiendo. Algunos aparecen en una semana, otros en otra semana. Tal vez ahora se concentraron o una producción de asexuados y aparecieron todos juntos en este momento y llamó la atención".

"En Mendoza tienen, por ejemplo, una especie que es muy similar. Es negra. Es una especie Acromyrmex Lundi que es muy común y un gran problema es los viñedos, ya que suelen ocasionar muchos daños. La diferencia es que acá se ha dado en una localidad como Buenos Aires. Estas hormigas buscan refugiarse para conservar más la humedad y la temperatura debajo de las casas, dependiendo el tipo de construcción. En el aire se aparean con los machos. La probabilidad es que no todas llegan a aparearse. Las hembras se aparean con muchos machos. Almacenan el esperma de esos machos", explicó el doctor de la Universidad de Buenos Aires, área Ciencias Biológicas. 

En el Viejo Continente, las hormigas negras que naturalmente se observan en Mendoza, las venden por el tipo de hongo que cultivan.

Amplió que, "estas hormigas tienen una particularidad junto con abejas y las avispas que pertenecen a un grupo de que son los himenópteros. Tienen un sistema de reproducción muy particular. Los machos son haploide y las hembras son diploides y eso depende si el huevo es fecundado o no. Los huevos fecundados van a dar hembras que pueden ser aladas. Que son las que pueden ser fecundadas por machos alados para producir reinas. Todas forman una colonia, un hormiguero. Y los machos mueren poco después de copular. Después están las hembras aladas que no son fértiles, que son las que vemos que cortan los jardines. Las hormigas comen hongos que cultivan".

"Es un fenómeno natural de todos los años. El mayor pico de intensidad está concentrado en este momento. Fin de octubre y principio de noviembre. Después hay unos pocos vuelos más hasta el verano. Pero si uno se va hacia el trópico, los vuelos donde no hay tanta estacionalidad son más distribuidos a lo largo del año", remarcó.

Explicó que, "esta hormiga que fue fecundada, que se va a enterrar en el suelo, donde la tierra está más blanda por la lluvia, va a hacer una cámara y va a quedar enterrada ahí alrededor de 2 o 3 meses. Se alimenta de los músculos de las alas, que ya no los precisa, porque las perdió. Y va a poner huevos. En todo ese tiempo, en algún momento, esas hormigas van a salir y van a empezar a cortar material vegetal para cultivar el hongo que esa obrera alada que salió, y que vemos ahora en cantidad, se lleva un pedacito del hongo de la colonia en su boca para iniciar una nueva colonia".

"En esta problemática puntual, abrir puertas y ventanas para que salgan volando y sigan su vida es lo más aconsejable. Lo que quería remarcar en esto que son tan increíbles, tan organizadas, el gran problema para controlar, cuando se vuelven plagas en los cultivos, en los jardines, porque cortan plantas exóticas que son más palatales, no tienen compuestos secundarios. Metabolitos que las protegen del rigor de las plantas que nosotros traemos de otros lugares del mundo. Son tan inteligentes que si uno le pone un cebo granulado, en los viñedos se usan, ellas se dan cuenta de que les hace mal y dejan de acarrearlas", apuntó.

Y cerró: "Están hace 150 millones de años sobre el planeta. Nosotros estamos en América no más de 20 mil años nada más, tenemos que aprender a convivir con ellas".