"Comunicar a tiempo salva vidas, pero muchas veces fallamos en la comunicación". Con esa frase contundente, la licenciada en Higiene y Seguridad, Silvana Castiglione, directora de Duramadre Consultora y pionera en canales de difusión sobre la materia, sintetizó la importancia de la prevención en la vida cotidiana.
En diálogo con El Interactivo (lunes a viernes, de 12 a 14, por FM 91.7 y Ciudadano_News en Twitch), Castiglione advirtió que gran parte de los accidentes domésticos podrían evitarse si las personas aprendieran a informar lo que ven a tiempo. "Si encontramos algo que no está bien, comunicarlo puede marcar la diferencia. Avisar, por ejemplo, cuando un enchufe está dañado, un escalón flojo o un vidrio suelto, es hacer prevención. Muchas veces recién después del accidente miramos hacia atrás y recordamos esas señales que ignoramos", señaló.
Riesgo eléctrico el enemigo invisible
Uno de los principales focos de peligro en los hogares está en la electricidad. "Es el enemigo invisible: no se ve, y muchas veces no avisa. Podemos observar un cable en mal estado o chispas, pero una descarga ocurre sin previo aviso. Por eso es fundamental contar con instalaciones seguras, disyuntores y protecciones adecuadas, especialmente en casas con niños", explicó Castiglione.
La especialista recordó que los enchufes a baja altura deben estar protegidos para evitar accidentes infantiles y alertó sobre las malas prácticas comunes: "En invierno proliferan los caloventores y en diciembre las sobrecargas por luces de Navidad y alargadores. Sin las medidas correctas, todo esto puede derivar en un cortocircuito o incendio".
Riesgos químicos y malos hábitos
Otro de los puntos críticos está en el uso de productos de limpieza. Castiglione fue clara: "No hay que hacer mezclas caseras. Vinagre, bicarbonato, lavandina y detergente por separado son seguros, pero combinados pueden generar reacciones peligrosas. Lo recomendable es usar siempre productos autorizados, con etiquetas e instrucciones claras, y nunca olvidar los guantes, porque la piel también es una vía de ingreso de químicos".
El gas y la prevención que falta
En cuanto al gas, la especialista remarcó la necesidad de revisar periódicamente las instalaciones y no confiar en métodos riesgosos. "Si sospechamos una pérdida, jamás debemos usar un encendedor. Los gasistas matriculados utilizan una mezcla de agua con detergente: si hay burbujas, hay fuga. Esa es la forma correcta de verificarlo", aclaró.
Una cultura preventiva pendiente
Finalmente, Castiglione destacó que aún falta conciencia sobre la prevención y el rol de cada persona en el hogar. "Ante un incendio pequeño podemos actuar con agua, pero si es con aceite o de origen eléctrico, esa acción puede agravar la situación. La clave está en informarse, capacitarse y, sobre todo, comunicar a tiempo. Porque la prevención empieza por lo que vemos y decidimos no callar".
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