PLACER DE LOS DIOSES

Helado en invierno: por qué es bueno para la salud y cuáles son los gustos más pedidos

Un estudio revela que el helado artesanal dejó de ser un placer de verano para convertirse en un hábito que acompaña a los argentinos durante todo el año, incluso en los meses más fríos. Los gustos más pedidos.

Por Ciudadano.News

Deléitese Con Un Refrescante Helado De Chocolate Y Menta En El Café Gelato Del Bellagio Las Vegas — Pexels

La Asociación de Fabricantes Artesanales de Helados y Afines (AFADHYA), junto a la consultora D'Alessio Irol, determinó que el 84% de los encuestados consume helado en invierno y que el promedio anual de consumo per cápita en el país alcanza los 7,3 kilos.

Más allá de las cifras, el estudio refleja el vínculo emocional que existe con este clásico dulce: el 79% de los consultados confesó "sentirse mejor" después de comerlo y un 60% afirmó que ayuda a mejorar su humor.

El Top 10 de los sabores más elegidos en invierno

El ranking confirma que, incluso en épocas de bajas temperaturas, las cremas y chocolates siguen liderando el paladar argentino:

  • Chocolate con almendras
  • Dulce de leche granizado
  • Sambayón
  • Dulce de leche
  • Frutos rojos
  • Tramontana
  • Chocolate amargo
  • Frutilla a la crema
  • Mascarpone
  • Limón

Beneficios del helado en invierno

Lejos de ser un capricho, especialistas sostienen que el helado puede ser un alimento funcional y nutritivo también en la temporada fría. Entre sus beneficios destacan:

  • Recuperación post ejercicio: su aporte de glucógeno y proteínas ayuda a reactivar el sistema muscular tras el desgaste físico.
  • Alto valor nutritivo: rico en calcio, vitamina B2, proteínas y aminoácidos esenciales que favorecen la salud ósea, cognitiva y cardiovascular.
  • Alivio para la garganta: puede reducir la inflamación y acelerar la cicatrización de lesiones, incluso en casos de anginas.
  • Fortalecimiento del sistema inmunológico: su consumo moderado contribuye a la prevención de virus y gripes invernales.
  • Estimulación creativa: activa el hemisferio derecho del cerebro, potenciando la imaginación y la pasión.
  • Generador de felicidad: promueve la liberación de hormonas vinculadas al bienestar y la reducción del estrés.

La evidencia es clara: comer helado ya no depende del clima. En Argentina, el consumo en invierno se asocia no solo al placer, sino también a beneficios para la salud, el ánimo y la creatividad. Y, por lo visto, mientras haya cucuruchos y cucharitas, las bajas temperaturas no serán un obstáculo para disfrutarlo.