Heladas tardías ponen en jaque a productores de Mendoza
Una masa de aire polar anunció heladas tardías en el oasis mendocino. Las temperaturas bajo cero alertan a viticultores y fruticultores, que aplican medidas preventivas para proteger sus cultivos.
Heladas tardías y temperaturas extremas mantienen en vilo al agro local. El ingreso el domingo de un frente frío polar trajo "uno de los peores temores del agro mendocino: las heladas tardías".
El fenómeno no se restringe al Valle de Uco: en septiembre el Sur mendocino (San Rafael y General Alvear) ya sufrió heladas tardías severas, que motivaron aperturas de denuncias por daños a la producción.
Heladas tardías: un fenómeno atípico
Los técnicos insisten en que estas heladas no son sorpresas aisladas. El director de Indegap, Francisco González Antivilo, recuerda que "no va a ser un evento extraño, es algo que se da todos los años", y que episodios similares causaron graves pérdidas en 2022 y 2023. Es que, a diferencia de un invierno convencional, en esta época los brotes de las plantas acumulan mucha agua. Como explica Federico Gambetta (Alto Las Hormigas), en este caso "el brote en las plantas ya estaba alto, con racimos y pronto a la floración", lo que convierte a una helada tardía en un riesgo letal.
De hecho, según Gambetta la más fuerte de las recientes heladas alcanzó los -3 °C, dañando viñedos en Altamira, El Cepillo y Bajo Agrelo. Más allá de las heladas visibles, advierte, incluso las leves (-0,5 °C) pueden dejar daños "invisibles" en el rendimiento futuro. Los expertos señalan que Mendoza no puede considerarse libre de heladas hasta mediados de noviembre, por lo que la temporada sigue abierta a estos picos de frío.
Regiones y cultivos en riesgo
Las zonas más críticas abarcan buena parte del área agrícola mendocina. El Valle de Uco (Tupungato, Tunuyán, San Carlos) concentra viñedos de alta calidad, y sus campesinos viven hoy en alerta máxima. La Dirección de Contingencias Climáticas prevé mínimas de hasta -3,5 °C en sectores de Luján de Cuyo y Tunuyán. En Tupungato, por ejemplo, se esperan temperaturas cercanas a -2 °C, y en Colonia Las Rosas (Tunuyán) hasta -3,5 °C. En estas condiciones, la vid es "uno de los cultivos más sensibles"; cada gota de savia congelada equivale a ramas y racimos perdidos. Otros cultivos frutales (duraznero, nogales, etcétera.) en plena floración también quedan expuestos.
Las autoridades provinciales amplían la asistencia a las demás regiones. De hecho, el Gobierno recientemente declaró emergencia agropecuaria en distritos de Guaymallén, Maipú, Lavalle, San Martín y Luján de Cuyo por daños de heladas tardías previas.
Más al Sur, los oasis de San Rafael y General Alvear también sufrieron heladas en primavera y ya habían abierto denuncias de daños. En suma, la amenaza abarca prácticamente todo Mendoza: desde el Este hasta el Valle de Uco y el Sur.
Voces desde el campo
Los productores ya reportan focos de daño en las áreas más frías. "La zona alta de El Cepillo sufrió las consecuencias de las heladas", cuenta el enólogo Alejandro Vigil (Catena Zapata y Aleanna), tras ver viñedos con nieve reciente. Vigil anticipa que los puntos más comprometidos serán "Agrelo (Luján de Cuyo) y El Cepillo (Valle de Uco), además de Altamira, Gualtallary y Los Chacayes", según evolucionen los pronósticos.
Por su parte, Gambetta subraya la incertidumbre: ya hubo cinco microheladas en zonas bajas esta temporada, y sus efectos aún se evalúan. Según él, "la diferencia" del próximo evento es que será general en todo el territorio, no puntual como las anteriores. Ante esto, productores de la región aplican "medidas paliativas" (humedecer suelo, ubicar chimeneas o fundas térmicas, etcétera.) para minimizar daños, esperando que el evento no se convierta en catástrofe.
Cómo proteger los cultivos
Las autoridades recomiendan extrema precaución en los días de helada inminente:
Mantener el suelo húmedo y compacto, evitando labrar o remover la tierra en esta etapa. El suelo mojado libera calor durante la noche y ayuda a mitigar las bajas temperaturas. Eliminar malezas es clave, pues éstas enrarecen el aire y aceleran la pérdida de calor durante la noche.
Vigilar la temperatura en tiempo real: colocar termómetros en cada predio para anticipar caídas bruscas de temperatura y activar defensas rápidamente.
En caso de desplome térmico severo, generar calor limpio en el campo: quemar fogatas con combustibles no contaminantes eleva la temperatura sin generar excesivo humo. No se debe quemar neumáticos, aceite u otros materiales aceitosos; el humo negro bloquea la radiación solar del día siguiente y puede agravar el daño.
Los expertos destacan que ninguna medida garantiza 100 % de protección, pero la prevención activa es la mejor estrategia para reducir pérdidas. Los productores mendocinos confían en que, con suerte y acción rápida, sus plantas resistirán estas heladas tardías históricas.