Hay video: luego de un accidente, fue sacrificado un caballo de carrera en Rosario
Este acto fue necesario para evitarle un sufrimiento prolongado, dado que las fracturas expuestas en caballos son prácticamente imposibles de tratar con éxito.
Un trágico accidente conmocionó a los asistentes del Hipódromo de Rosario cuando un caballo de carrera sufrió una grave fractura en ambas patas delanteras durante una competencia. El incidente, que ocurrió cerca de la meta y ante la mirada del público, dejó al animal en una situación irremediable, lo que llevó a su eutanasia inmediata. El jinete, que fue lanzado al suelo tras la caída, logró salir ileso, pero la escena dejó a muchos testigos en estado de angustia y conmoción.
Las imágenes del incidente se difundieron rápidamente en redes sociales, mostrando cómo el caballo intentaba levantarse sin éxito debido a las graves lesiones que había sufrido. Al no poder moverse ni sostenerse en pie, el personal veterinario actuó de inmediato para evitarle mayor sufrimiento. En un procedimiento controlado, se levantó un biombo para cubrir al animal de la vista del público, y allí mismo se le aplicó una inyección eutanásica.
Oscar Barattucci, reconocido entrenador e hijo del jockey Ángel Barattucci, explicó que en estos casos no existe otra alternativa más que la eutanasia. "Cuando un animal de gran porte sufre una fractura expuesta, no tiene solución. Ya moverlo a un quirófano es complicado, y en caso de que lograra ser trasladado, el reposo posterior es inviable en estos animales", detalló Barattucci en una entrevista. La recuperación de un caballo en esta situación sería dolorosa e incierta, con altos riesgos de infecciones y complicaciones adicionales, razón por la cual el sacrificio es considerado la opción más humanitaria.
🔴Impactante: caballo se quiebra las piernas delanteras en una carrera y lo sacrifican
◾️Este fin de semana, en el Hipódromo de Rosario, los presentes vivieron un impactante y conmovedor momento. pic.twitter.com/6MNph5Rirl
Barattucci también describió el protocolo que se sigue en estos casos: tras tapar al caballo con un biombo para brindarle privacidad, el equipo veterinario aplica una inyección eutanásica. Luego, el animal es retirado del lugar con una carreta especial que el hipódromo mantiene disponible para estos casos. "Fue un proceso rápido, en unos cinco o seis minutos el caballo descansaba en paz", relató el entrenador, asegurando que el equipo busca minimizar el sufrimiento del animal en estas situaciones tan desafortunadas.
Este tipo de fracturas, aunque poco comunes, son un riesgo que siempre está presente en el ámbito de las carreras de caballos. Según Barattucci, en el Hipódromo de Rosario se presentan aproximadamente una o dos fracturas expuestas al año, una cifra baja pero significativa, que refleja los riesgos de la disciplina. Las causas de estas lesiones suelen ser imprevistas, como un mal paso durante la carrera o un desequilibrio en el movimiento, factores difíciles de prever en una actividad que exige velocidad y resistencia al límite.
El entrenador aclaró que, en caso de fracturas menos graves, se intenta salvar al caballo mediante tratamientos convencionales. Si la lesión no compromete al animal de forma irreversible, se opta por inmovilizar la zona afectada con un yeso y se le permite un tiempo prolongado de reposo para que sane. Sin embargo, cuando las fracturas son expuestas y los huesos perforan la piel, la posibilidad de infección es extremadamente alta, y el dolor que sufre el caballo es insoportable. En tales casos, el sacrificio se considera la única salida para evitar un sufrimiento innecesario.