Viajar a Brasil sin gastar de más es posible si se domina el calendario. La clave reside en evitar la temporada alta (diciembre a marzo) y apostar por los meses de abril a junio o septiembre a noviembre, donde los precios de alojamiento y vuelos caen drásticamente.
Para los argentinos, el uso de billeteras virtuales y el sistema de pagos Pix se ha vuelto esencial para obtener un cambio favorable. Además, la nueva conectividad aérea desde provincias permite evitar escalas costosas. Planificar con antelación y elegir destinos como el Nordeste en época seca garantiza una experiencia premium a precio promocional.