Ante el colapso operativo absoluto de su Playa de Secuestro Municipal, la Municipalidad de Guaymallén tomó una medida inédita: declaró la emergencia administrativa del predio y activó un perdón de deudas excepcional. La iniciativa surge de una realidad insostenible, ya que el lugar se ha transformado en un verdadero cementerio de metal. Actualmente, los costos acumulados de acarreo y la estadía diaria suelen superar ampliamente el valor de mercado de los rodados, lo que lleva a sus dueños a abandonarlos definitivamente por la imposibilidad de pago.
Cómo acceder al beneficio y la letra chica
A través del flamante "Programa Especial de Retiro de Vehículos Secuestrados", el Concejo Deliberante autorizó una quita sustancial para limpiar el predio. El titular registral podrá recuperar su auto o moto abonando únicamente el monto de la multa de tránsito original. El municipio condonará el 100% de los cargos por grúa y estadía, valores que se actualizan con una UTM a $93,10 y generaban una bola de nieve financiera impagable para muchas familias.
Esta ventana de oportunidad tiene fecha de caducidad: el plan estará vigente hasta el 31 de enero de 2026. Para acceder, es obligatorio cancelar la infracción en un solo pago. No obstante, la ordenanza marca la cancha con firmeza: quedan excluidos del beneficio quienes hayan sufrido el secuestro por alcoholemia positiva, los reincidentes en faltas graves y aquellos vehículos vinculados a causas judiciales abiertas.
Con esta amnistía, la comuna busca frenar el gasto público que implica la vigilancia las 24 horas y mitigar el severo impacto ambiental que generan baterías y fluidos degradados en el suelo. Para el vecino, representa la última chance real de recuperar su capital antes de que el destino inevitable sea la compactación.