Incertidumbre institucional

Guaymallén: un medidor defectuoso provoca una gran fuga de agua y un reclamo sin respuestas

Una vecina de Jesús Nazareno denuncia la fuga de miles de litros de agua por un medidor a prueba. Aysam culpa a la empresa contratista y ella no obtiene respuestas.

Por Mariana Gutierrez

En el barrio Julio Quintanilla de Jesús Nazareno, en Guaymallén), una vecina denuncia una grave fuga de agua en su propiedad causada por el nuevo medidor instalado, que estaba en fase de prueba. La denunciante asegura haber perdido miles de litros de agua sin obtener respuestas de ninguna institución. 

Según relató, agotó todos los canales oficiales y ni Aysam ni el EPAS (Ente Provincial de Agua y Saneamiento) le brindaron solución. La situación expone la incertidumbre institucional y el posible fracaso tecnológico de los nuevos medidores de agua.

El medidor roto del que ningún ente se hace cargo, a pesar de la abrumadora pérdida del recurso vital.

"No sé a quién recurrir"

La afectada, vecina del sector, relató su desesperación: "He llamado a Aysam, a Defensa Civil... y nadie me da una solución. No sé a quién recurrir". Cuenta que agotó todos los canales institucionales disponibles sin éxito: presentó reclamos por teléfono y hasta ante Defensa Civil, pero no recibió contestación alguna. 

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"Llamé también a Defensa Civil. Estoy completamente desorientada", agregó. Su testimonio pone de manifiesto la frustración de los usuarios ante la falta de atención y el laberinto burocrático a la hora de reclamar por servicios esenciales.

En este contexto, Aysam -empresa provincial de agua potable- parece estar implementando un plan piloto de medidores en Guaymallén. La operadora instaló 19.500 nuevos medidores con un período de prueba de seis meses para ajustar la facturación por consumo real. No obstante, para esta vecina esas explicaciones no alcanzan. "Llevamos mucho tiempo sin respuestas", apuntó.

Aysam deslinda culpa a una empresa tercerizada

Ante la queja de la vecina, Aysam trasladó responsabilidades a la contratista que colocó el medidor. La denunciante cuenta que le indicaron que la falla fue culpa de la empresa tercerizada encargada de la instalación. "Me dijeron que era culpa de la empresa que instaló el medidor, pero no la conozco. ¿Cómo voy a reclamar algo a quien no identifico?", se quejó la vecina. 

Mediante comunicados oficiales, Aysam se vanagloria de tener un sistema sin margen de error: desde la empresa se aseguró que los dispositivos "garantizan una lectura precisa sin margen de error. Además, la prensa informó que la instalación fue subcontratada a dos empresas locales. 

Medidores "en prueba": promesas incumplidas

La vecina relató que antes de la filtración le explicaron que el medidor era nuevo y estaba "a prueba", como parte de un programa piloto. Según Aysam, por seis meses los usuarios sólo reciben información sobre su consumo real sin ser cobrados por litro. 

Sin embargo, la inestabilidad del equipo hace cuestionar esa etapa. "Me dijeron que estos medidores estaban 'a prueba'. Entonces, ¿cómo puede fallar uno nuevo y perder miles de litros?", reclamó la mujer. El contraste entre la novedad tecnológica y el daño reportado acentúa la polémica.

Organismos oficiales describieron este pilotaje como un "gran laboratorio" de medición de agua, pero los habitantes dudan. En efecto, reportes periodísticos indican que la Aysam busca mejorar la gestión del recurso hídrico con estos medidores. Sin embargo, para los vecinos esta falla sugiere más errores que beneficios.

Pérdida de agua: miles de litros y daños en la vivienda

La afectada describió daños materiales en su casa: la fuga no sólo desperdició miles de litros de agua potable, sino que inundó su propiedad. Una vereda nueva que acababa de construir quedó arruinada. "¡Perdimos mucha agua! Y ahora mi vereda está toda dañada. Esto es un desperdicio tremendo de un recurso tan valioso", lamentó. El relato incluye detalles de cómo el agua brota constantemente por la conexión del medidor, dejando el frente de su casa anegado.

Expertos locales señalan que en zona de prueba de medidores se suelen detectar fugas menores, pero jamás se había reportado un volumen así. En este caso, la filtración no fue menor: "Hablamos de miles de litros que se fueron por la calle", reclamó la denunciante. El contraste entre el objetivo de ahorro anunciado y el costo real para el vecino es evidente en su testimonio.

Defensa Civil y otros organismos no dieron soluciones

Ante la gravedad, la vecina decidió acudir también a Defensa Civil y a otros entes. Sin embargo, recibió escasas explicaciones. 

"Hasta Defensa Civil llamé. Esto es increíble", insistió la vecina.

La falta de avances ante su situación deja a la luz la descoordinación entre organismos. Mientras tanto, Aysam insiste en que se trata de un caso aislado de la fase de prueba; los vecinos reclaman explicaciones más transparentes.

Gestión del servicio público en entredicho

El caso de esta vecina deja al desnudo la fragilidad de los canales institucionales cuando fallan servicios esenciales como el agua potable. Aunque Aysam argumenta que el proyecto de medidores apunta a mejorar la gestión hídrica, la historia ilustra vacíos. Muchos reclamos vecinales advierten sobre la brecha entre la tecnología prometida y la falta de respuestas efectivas.

Como pregunta retórica final, la afectada resumió la desazón: "¿Quién se hace cargo cuando el agua se pierde y nadie da respuestas?"

Este llamado apela a revisar la gestión del servicio público: desde la instalación de medidores "en prueba" hasta la atención al ciudadano. En definitiva, el reclamo busca que se priorice la solución y no queden miles de litros en el olvido.