El calor extremo convierte el verano en una temporada de alto riesgo para las mascotas. El golpe de calor es una emergencia veterinaria mortal, y muchos dueños cometen errores por desconocimiento, según la etóloga Gabriela Quesada.
En diálogo con El Interactivo de Ciudadano.news, Quesada abordó el mito de la tijera: "El pelaje tiene una función tanto de aislamiento de calor y frío natural", por lo que afeitar o raparlas es un error grave.
Al quitar esta capa, "exponemos la piel al sol con el consecuente problema de que puede haber daños importantes en la piel".
Señales de alarma y el consejo más inesperado: protector solar
Un punto de alerta importante es el jadeo en los gatos. A diferencia de los perros, "el gato nunca jadea como lo hace el perro ni abre la boca para eliminar el calor. Si un gato está jadeando, hay dos posibles causas: estrés o ansiedad, o un golpe de calor".
Además, los animales con sobrepeso, los ancianos y los cachorros son más vulnerables, así como las razas braquicéfalas (de hocico achatado), como los Bulldogs o los Persas.
La experta destacó una práctica esencial para la prevención: el uso de protector solar, especialmente en mascotas con piel o pelaje muy blanco. Es importante aplicar protector solar en las áreas expuestas al sol.
Para evitar estos riesgos, la recomendación es sencilla: mantenerlos en lugares frescos con sombra permanente, asegurar que tengan agua fresca y evitar paseos en las horas de mayor calor.