La situación judicial de Alberto Fernández atraviesa su momento más delicado desde que dejó la Casa Rosada. Este lunes, el fiscal federal Ramiro González concluyó la etapa de instrucción y dio paso a las instancias procesales que podrían llevar al expresidente a enfrentar un juicio oral por denuncias de violencia de género, amenazas coactivas y abuso de poder, presentadas por su expareja, Fabiola Yañez.
Los abogados querellantes, Mauricio D'Alessandro y Gastón Marano, ya fueron notificados y anticiparon que solicitarán una pena de 12 años de prisión, lo que representa el máximo posible por los delitos que se le imputan.
"La querella sostiene que se han comprobado varios hechos delictivos, no sólo violencia de género, sino también dos episodios de lesiones leves y uno de lesiones graves, doblemente agravados por el vínculo y el abuso de poder", indicaron desde el entorno legal de Yañez.
Las pruebas que complican a Fernández
En el dictamen presentado, el fiscal González aseguró que durante la instrucción "se produjeron las medidas de prueba pertinentes a los efectos de corroborar o descartar las hipótesis delictivas", y agregó que se ejecutaron diligencias tanto a pedido de la defensa como de la querella.
"Se descartaron pruebas inconducentes y todas aquellas que apuntaban a cuestiones no controvertidas o que pueden debatirse en juicio", precisó el fiscal, dejando en claro que la investigación se considera cerrada respecto a los cargos contra Fernández.
En base a esto, el Ministerio Público Fiscal concluyó que "se ha materializado todo lo pertinente, por lo que debe darse por finalizada la instrucción del sumario respecto de la participación que le cabe a Alberto Fernández" en los hechos denunciados.
¿Qué pasará ahora?
De acuerdo con el Código Procesal Penal, tras la finalización de la instrucción, se traslada el expediente a la querella -en este caso, Fabiola Yañez- para que emita su opinión formal sobre la elevación a juicio. Una vez completado ese paso, se determinará si la causa sigue su curso hacia el juicio oral.
En paralelo, el expresidente tendrá la posibilidad de responder por escrito o apelar la decisión. Finalmente, será el juez federal Julián Ercolini quien decidirá si efectivamente el caso se eleva a juicio.
Si se concreta, Alberto Fernández se convertiría en el primer expresidente argentino en enfrentar un juicio oral por violencia de género.


