Una banda delictiva que hacía sus tropelías en el conurbano bonaerense interceptó y asesinó a un hombre de 55 años exagente de la Policía Federal. La acción se inició cuando intentaron robarle la camioneta, cuando el hombre se encontraba esperando a su esposa frente a un spa, en la colectora de la Autopista del Oeste, en Ituzaingó.
Allí se produjo un enfrentamiento, y en la balacera uno de los delincuentes recibió un disparo y murió más tarde en un hospital de Ciudadela, donde se produjo otro hecho llamativo.
Todo se inició en la avenida Presidente Perón al 7800, que es precisamente la lateral del Acceso Oeste a Buenos Aires, donde el oficial Nardelli aguardaba en su camioneta Amarok la salida de su esposa, y al ser abordado por los delincuentes se defendió con su arma reglamentaria, una pistola Glock 9 milímetros.
Su esposa escuchó los tiros desde el interior, y salió a la calle para encontrarlo tirado con una herida en el pecho, desde donde la víctima fue trasladada al hospital Güemes de Haedo, donde llegó sin vida.
La otro víctima fatal del intento de robo, un joven identificado como Marcos Uriel Catalán, de 18 años, fue dejado en el hospital Ramón Carrillo con un disparo en el rostro, y allí murió poco después de ingresar. Pero lo particular es que el delincuente fue trasladado por un adolescente de 14 años que manejaba un Peugeot 308 blanco, que también fue detenido y es investigado por su presunta participación en el crimen.
Al momento del asalto inicial, los delincuentes se movilizaban en un Citroën Cactus robado previamente en Ciudadela, el cual fue hallado con manchas de sangre a pocos metros del tiroteo. Tras abandonar ese vehículo, robaron una camioneta Ford Ranger a otra víctima, y la abandonaron incendiada en Fuerte Apache, donde se concentra la búsqueda de los responsables.
La fiscal María Alejandra Bonini encabeza la investigación y no se descartan que se realicen nuevas detenciones en las próximas horas.

