La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) amplió y actualizó el listado de estupefacientes, psicotrópicos y otras sustancias que deberán incorporarse al Sistema Nacional de Trazabilidad, con el objetivo de "reforzar los mecanismos de control y prevenir fraudes, robos y falsificaciones".
Todo, en medio del caso del fentanilo contaminado que pasó los controles de la ANMAT y provocó la muerte de, al menos, 100 personas en los últimos meses, desatando un terremoto político en el área de salud del Gobierno nacional.
A través de la Disposición 6.223/2025, el organismo incluyó ingredientes farmacéuticos activos que hasta ahora no estaban contemplados y que representan un riesgo por su potencial falsificación o desvío hacia el mercado negro.
La normativa fija criterios claros para la inclusión o exclusión de sustancias en el sistema, que no se actualizaba desde 2016.
En esa oportunidad, mediante la Disposición 10.564/2016, fármacos como el fentanilo en parches y el remifentanilo fueron excluidos del anexo, por lo que desde hace una década su trazabilidad quedó a cargo de las provincias.
Hasta hoy, el control de estupefacientes como morfina, oxicodona, metadona, flunitrazepam, cannabidiol, ketamina y propofol se realizaba sólo a nivel jurisdiccional con un sistema de vales en papel.
La nueva disposición establece un plazo de 45 días hábiles para que los laboratorios y empresas adapten sus registros al sistema nacional.
Se viene una nueva plataforma
Además, ANMAT trabaja en el desarrollo de una plataforma renovada, más veloz y con una base de datos de mayor capacidad, que permitirá monitorear en tiempo real la circulación de los medicamentos y detectar tempranamente robos, irregularidades o desvíos.
La trazabilidad de medicamentos es considerada una política pública estratégica, ya que garantiza la calidad y seguridad de los tratamientos y permite actuar con rapidez frente a posibles emergencias sanitarias.
Con información de NA

