Analisis psicológico

Ni trastorno ni locura: la ciencia explica el fenómeno therian como la nueva búsqueda de identidad juvenil

Expertos en salud mental desmitifican la tendencia de jóvenes que se identifican con animales, aclarando que no es un trastorno psicológico, sino una evolución moderna de la búsqueda de pertenencia.

Por Ciudadano.News

La nueva "tribu urbana": Psicólogos comparan el impacto social de los therians con movimientos históricos como los emos o los punks. — Web

El fenómeno therian ha inundado las redes sociales con videos de jóvenes luciendo máscaras y comportándose como animales. Aunque esta tendencia genera desconcierto y miles de memes, la psicología es contundente: no se trata de un trastorno mental. Expertos señalan que esta identificación espiritual o emocional con especies no humanas es, en realidad, una manifestación moderna de la búsqueda de identidad, similar a lo que representaron los emos o punks en décadas pasadas. Al no figurar en manuales diagnósticos como el DSM-5, los especialistas invitan a mirar el fenómeno desde la diversidad humana y no desde el estigma.

Una evolución de las tribus urbanas y la pertenencia

Para muchos adolescentes, ser therian funciona como una herramienta de regulación emocional y un refugio ante una sociedad en la que se sienten desconectados. Según los profesionales, estos jóvenes no creen ser animales literalmente en un sentido biológico, sino que utilizan estos símbolos para construir su propio "yo" y encontrar una comunidad que los valide. Frases como "soy un lobo" suelen ser metáforas para expresar sentimientos de soledad o instinto protector. Esta exploración es considerada completamente normal durante el crecimiento, especialmente en una era donde la identidad se construye frente a audiencias globales.

Sin embargo, los psicólogos advierten que existe una línea delgada. El análisis clínico solo es necesario si esta conducta deriva en una disociación extrema, pérdida de contacto con la realidad o un aislamiento que genere sufrimiento real. Mientras la actividad se mantenga dentro del marco de la subcultura digital y la libre expresión, el foco debe estar en comprender qué necesidades emocionales están intentando cubrir. En lugar de burlas, el fenómeno therian demanda un diálogo abierto sobre cómo las nuevas generaciones procesan su personalidad a través de lo simbólico.