Fanática de Virus y artesana: quién era la mujer que murió ahorcada en casa de Moura
El guitarrista de Virus vivía con su mujer, de 53 años, en una casa de La Plata, ciudad origen del mítico grupo argentino. Fue encontrada sin vida, asfixiada.
Había nacido en Chile y tenía 53 años. Se llamaba Andrea Rojas Murillo, oriunda de Villarrica (al sur del país trasandino), y estaba alojada por unos días en La Plata, gracias a un amor que nació desde la admiración: era pareja de Julio Moura, el guitarrista de Virus.
Allá por mediados de la década del 80, cuando todavía era adolescente, Andrea había quedado hipnotizada por la música de uno de los grupos más populares que en esa época dejaba una huella imborrable en la historia del rock nacional.
Y sus redes sociales eran una declaración de principios: hacía años que subía fotos de Virus y de sus integrantes, sobre todo de Federico Moura, el cantante.
Andrea era amante de los animales, especialmente los perros y los gatos.
La última publicación que subió Andrea Rojas en su cuenta de Facebook está data del 9 de noviembre, y es una cita a un reportaje que se le hizo a Julio Moura (68). Fue precisamente en la casa del guitarrista, en Villa Elisa, en los alrededores de La Plata, donde la mujer apareció muerta.
En un principio, Moura aseguró que la tragedia se desató en medio de un juego sexual con prácticas sadomasoquistas. Si bien la Justicia espera el informe preliminar de la autopsia para ahondar en los detalles, fuentes policiales indicaron que la mujer habría muerto por asfixia por ahorcamiento.
Andrea Rojas Murillo era artesana, y tenía un emprendimiento propio de velas, trabajos florales y cuadros botánicos, todo ello bajo el nombre de Velas Savoy. Era fanática de los animales (principalmente gatos y perros), y sus redes exhibían varias fotos con sus mascotas.
En su adolescencia, Andrea conoció al grupo Virus y fue un cambio en su vida. Su final, lamentablemente, también estuvo marcado por el grupo platense.
Según el parte policial, los uniformados llegaron al domicilio de Julio Moura, ubicado en la esquina de 419 y 131, luego de recibir la alerta sobre "la muerte de una mujer en el interior de una vivienda". Allí se entrevistaron con Lucía Castelli, expareja de Moura, quien dijo que él "le había llamado para contarle que su novia estaba en su casa, fallecida". Por este motivo, la mujer se trasladó al lugar, y fue allí que llamaron a la ambulancia.
Nacida en Chile, Andrea tenía un emprendimiento de velas aromáticas.
Moura confirmó que mantenía "un juego sexual mediante ahorcamiento", y que fue en el transcurso de esa práctica que su pareja murió. Luego de estos testimonios, la policía inspeccionó la escena y encontró el cuerpo de la mujer "en una sala de estar, tirada en el suelo, en posición decúbito dorsal, con signos de ahorcamiento en el cuello, lesiones en las piernas, y una soga atada a un tirante del techo".
Además, los uniformados encontraron una escalera cerca del cuerpo de Andrea. La causa es investigada por el fiscal Gonzalo Petit Bosnic, quien en un principio la caratuló como "Averiguación de causales de muerte". Ordenó asimismo la extracción de sangre al imputado, aunque de momento "no se le privó de la libertad a Moura".