Cambios de fondo

Fabián Pons: "Los cambios propuestos en la Ley de Tránsito no incluyen a la seguridad vial"

El presidente del Observatorio Vial Latinoamericano habló en Sin Verso sobre las modificaciones en la Ley Nacional de Tránsito. "En algunos casos, empeora la situación", comentó.

Por Ciudadano.News

Fabián Pons, presidente del Observatorio Vial Latinoamericano (OVILAM). — Web

Cada nuevo día en la Argentina llega con cambios de fuste en lo que respecta a impuestos y legislaciones varias. En los últimos días, Federico Sturzenegger, ministro de Desregulación, anunció algunas medidas relativas a su cartera, y una de las que más comentarios ha generado tiene que ver con cambios en la Ley de Tránsito, divididos en tres ejes: seguridad vial, modernización de las licencias de conducir, y lo relacionado al comercio internacional, VTV y peajes.

Pero para conocer los posibles efectos de estos cambios en una norma tan esencial, la producción de Sin Verso (lunes a viernes de 9 a 12, por Ciudadano News 91.7) contactó a Fabián Pons, presidente del Observatorio Vial Latinoamericano (OVILAM), quien explicó, en primera instancia, en qué consisten esas modificaciones. "Es un decreto que reglamenta la Ley, en relación con que no se requiere más la licencia de transporte interjurisdiccional, a que se podrá importar autos, demostrando su seguridad, y otras cuestiones relacionadas con chasis y homologación de dichos vehículos", comentó al principio de la charla.

"En el fondo de las medidas, ninguna de ellas mejora la seguridad vial" (F. Pons).

"A continuación vienen los cambios en los plazos para realizar las Verificaciones Técnicas Vehiculares (VTV). Esto no es de incumbencia nacional, porque cada provincia o municipio lo determinará a su modo. 

En lo relativo a la licencia de conducir, se podrá utilizar la versión digital a la hora de conducir, y se podrá renovar esa misma licencia vía web (incluyendo un certificado de un profesional médico inscripto en la Agencia de Seguridad Vial). Son actitudes voluntaristas que, si después no los subscriben las provincias o la Nación, terminan siendo letra muerta", afirma.

Entre las modificaciones, el usuario podrá utilizar su licencia de conducir digital.

Sin embargo, no todo son rosas en las modificaciones de la Ley de Tránsito: "En el fondo de las medidas, ninguna de ellas mejora la seguridad vial. Puede eliminar la burocracia en algunos casos, pero no hay mejoras viales. Al contrario, en algunos casos empeora: un ejemplo es la renovación con un psicofísico de la licencia de conducir

El hecho de estar apto o no, no queda especificado. Si queremos hacer un sistema de renovación estilo Alemania, pero con un sistema de otorgamiento propio de Mozambique, es un esquema que desde ya no cuadra", asegura el referente del OVILAM.

"Se podrá utilizar la versión digital a la hora de conducir, y se podrá renovar esa misma licencia vía web" (F. Pons)

Cambios en la Ley: muchos peros

Los cambios en la Ley de Tránsito parecen tener más zonas oscuras que claras, según indica Fabián Pons. Es más: para él, "no está claro el objetivo de estas modificaciones. Esas cosas habría que preguntárselas al ministro Sturzenegger, quien seguramente va a decir que es para evitar la burocracia y mejorar la seguridad vial. La realidad es que habría que entrar a cada artículo y que explique dónde está la desburocratización y las mejoras, porque los especialistas no hemos encontrado ningún elemento positivo".

En resumen, se trata de actualizar una ley que ya había cumplido tres décadas. "Es del año 1994, y ha quedado obsoleta. Encima seguimos pensando en un formato poco técnico, cuando el problema que tenemos de raíz es que el sistema de tránsito está federalizado, donde la autoridad máxima no es la Nación, sino los municipios y las provincias", esgrime Pons.

"Si queremos hacer una renovación estilo Alemania, pero con un otorgamiento de Mozambique, es un esquema que desde ya no cuadra" (F. Pons)

Surge entonces, en el diálogo, el tema de la Ley de Alcoholemia Cero, a la que el especialista describe como 'estúpida'. "Cuando salió esa ley, suscribieron 18 provincias, y, sin embargo, fue una ley nacional. Por suerte hubo 6 provincias que no se apegaron a esa ley", detalla. 

Esto sirve de ejemplo para el esquema que explica Fabián Pons: ¿de qué sirve tener algo acordado entre las cámaras del Congreso, si después cada provincia lo interpreta a su modo? "Lo que hay que cambiar es este sistema federal, y que los requisitos sean iguales para un mendocino, un bonaerense, un catamarqueño. Que todos tengamos los mismos límites de velocidad, los mismos límites de alcoholemia, y los mismos requisitos para llevar el auto", sostiene.

 

Un enunciado 'vacío'

"Si queremos hacer una ley nueva, yo partiría de una premisa: olvidarnos del voluntarismo, y asegurarnos de que esta ley sea aceptada por todos. Que se discuta, pero que sea única para todo el país. Y que para suscribirla se llame a los mejores de cada sector, no al burócrata que sabe de técnica legislativa", denuncia el director de OVILAM.

"Estúpida". Así catalogó Fabián Pons a la Ley de Alcohol Cero.

"Como ejemplo de los errores de la ley actual podríamos describir a la prohibición de transportar nada que afecte sensiblemente la dinámica del vehículo. La palabra 'sensiblemente' no existe para un ingeniero. Al profesional hay que darle ejemplos concretos, no un cartelito que diga 'sensiblemente'", culmina Fabián Pons.