Diciembre se convierte a menudo en una carrera de obstáculos. Entre el calor, los balances laborales y los interminables compromisos sociales; el agotamiento físico y mental pueden dispararse.
En diálogo con El Interactivo, la psicóloga Romina Halbwirth analizó este fenómeno, exacerbado por el "FOMO" y la presión de cumplir con todo. También advirtió sobre la importancia de detectar las señales de que lo estamos padeciendo como irritabilidad, insomnio y llanto fácil.
Para Halbwirth la clave no está en buscar trucos mágicos, sino en una acción concreta: elegir. "Hay que recuperar la capacidad de pausa y jerarquizar qué quiero y puedo hacer", explicó. Para combatir el burnout festivo, la experta recomienda desacelerar y permitirse el "vacío", evitando que incluso el ocio se vuelva una tarea productiva más.