Sin Verso
El avance vertiginoso de la Inteligencia Artificial (IA), en su capacidad de imitación de la conducta humana, ha permitido que los ciberdelincuentes perfeccionen las estafas virtuales mediante la clonación de voz. De acuerdo al Dr. Carlos Richeri, con solo breves segundos de audio extraído de redes sociales o mensajes, un algoritmo puede replicar el tono y la cadencia de una persona conocida.
Lo antedicho se suma al uso de bases de datos filtradas que permiten a los atacantes conocer vínculos familiares en tiempo real. Para prevenirlo, es fundamental establecer "palabras clave" familiares, desconfiar de pedidos de dinero urgentes por audio y verificar la identidad mediante preguntas que solo el entorno íntimo conozca.
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