El fraude digital sigue ganando terreno en Argentina, afectando a cada vez más personas que ven sus cuentas bancarias vaciadas de manera inesperada. Hace unos días se registró un pico de denuncias contra un banco de Neuquén, que derivó en al menos una decena de personas que reclamaron similares situaciones en la Comisaría Primera.
Es sabido que las modalidades de las estafas evolucionan constantemente, y en esta oportunidad tipo de delito encendió las alarmas, ya que se realizaron transferencias millonarias sin que las víctimas hayan brindado ningún dato personal ni hayan recibido advertencias previas. Carolina, una docente jubilada, fue una de las tantas afectadas.
El pasado 9 de octubre, Carolina descubrió con asombro que su cuenta sueldo había sido vaciada. Una transferencia de 1.237.000 pesos se realizó desde su cuenta en el Banco Provincia de Neuquén (BPN) hacia una cuenta desconocida del Banco Industrial, sin que ella hubiera brindado ningún tipo de autorización. Lo más desconcertante es que, a diferencia de otras estafas comunes, no hubo llamados telefónicos ni correos electrónicos que intentaran manipularla para obtener sus datos. Los delincuentes simplemente accedieron a su cuenta.
Hackeo y sorpresa
Carolina relata que su primera señal de alerta fue encontrar su acceso al homebanking bloqueado. "Cuando llegué a casa a las 3 de la tarde, intenté entrar a mi cuenta y no pude. Fui al cajero y vi que ya no tenía los fondos", cuenta la jubilada, quien quedó conmocionada por la situación. Poco después, revisó su correo electrónico y encontró un mensaje del BPN que confirmaba la transferencia fraudulenta. El comprobante adjuntado incluía los datos del destinatario: una persona desconocida llamada Juan Manuel Espergin.
Según relató a La Mañana de Neuquén, Carolina se dirigió de inmediato a la comisaría para hacer la denuncia, solo para descubrir que no era la única afectada. "Había varias personas más denunciando lo mismo, todas clientes del mismo banco y con situaciones similares. No fuimos engañados, simplemente hackearon nuestras cuentas", relató. A medida que el caso de Carolina se hacía público, se supo que al menos una decena de personas fueron víctimas de este tipo de fraude en la misma semana.
Incertidumbre y espera
Además de perder sus ahorros, Carolina enfrenta otro golpe: los estafadores gestionaron un anticipo de 177.000 pesos que será descontado de su jubilación en el próximo mes. A pesar de haber denunciado el hecho tanto en el banco como en la comisaría, la respuesta de la entidad bancaria es lenta. "El banco tiene 10 días hábiles para resolver, pero siento que no le están dando la seriedad que merece", comentó indignada.
El caso de Carolina es solo uno de muchos, y el patrón se repite en otros bancos y regiones del país. Lo que preocupa a las víctimas es la falta de robustez en las medidas de seguridad de las entidades financieras. "No exigen el uso de tokens ni otros mecanismos adicionales de protección. Te sentís indefenso", agregó la jubilada.
Una modalidad en crecimiento
Las estafas bancarias se volvieron un problema recurrente en el país, con modalidades que se adaptan a las vulnerabilidades tecnológicas. Desde el hackeo directo a cuentas hasta compras no autorizadas con tarjetas de crédito, los delincuentes aprovechan las fallas en los sistemas de seguridad bancarios, exponiendo a clientes de todas las edades.
En este contexto, las víctimas esperan que las entidades bancarias adopten mecanismos más seguros para proteger los fondos de sus clientes, como medidas biométricas o la obligatoriedad de tokens para realizar operaciones.
Mientras tanto, Carolina, como muchos otros, tendrá que esperar. Su situación es un duro recordatorio de que las estafas bancarias no siempre implican engaños directos a los usuarios, y que la responsabilidad de proteger los ahorros recae tanto en los clientes como en las instituciones financieras.
Con información de La Mañana de Neuquén.

