Alerta

La "llamada perdida": la nueva estafa que sacude WhatsApp

Una práctica cotidiana se convirtió en la puerta de entrada a un fraude que avanza en silencio. Llamadas extrañas, mensajes urgentes y un error mínimo pueden desencadenar consecuencias.

Por Ciudadano.News

WhatsApp en alerta por un nuevo engaño. — -

Una modalidad de fraude digital comenzó a multiplicarse en las últimas semanas y ya encendió señales de alerta entre usuarios de WhatsApp en la Argentina y otros países de la región. El mecanismo no es sofisticado, pero sí muy efectivo: los delincuentes se aprovechan de una reacción común —devolver una llamada perdida— para iniciar una estafa que puede derivar en el vaciamiento de cuentas bancarias en cuestión de minutos.

El primer contacto suele ser una o varias llamadas perdidas desde números desconocidos. En muchos casos aparecen prefijos internacionales, combinaciones extrañas o números que no figuran en la agenda. Para reforzar el engaño, a veces suman mensajes o audios automáticos con tono urgente: supuestos avisos importantes, errores por corregir o problemas que requieren una respuesta inmediata.

La clave del engaño es despertar curiosidad o preocupación. Cuando la víctima responde la llamada o agrega el número a WhatsApp, los estafadores logran lo que buscan: establecer un canal directo de comunicación y sortear los filtros automáticos de la aplicación.

El paso a paso del engaño

Una vez iniciado el contacto, comienza una maniobra de ingeniería social. Los ciberdelincuentes pueden hacerse pasar por un conocido, por un representante de una empresa o simplemente por alguien que dice haberse equivocado de número. Con un discurso amable y convincente, ganan la confianza del usuario.

En paralelo, intentan ingresar a la cuenta de WhatsApp de la víctima desde otro dispositivo. En ese momento, la aplicación envía de manera automática un código de verificación de seis dígitos al teléfono original. Ese código es la llave de acceso.

Ahí se produce el punto crítico de la estafa: los delincuentes piden ese número con distintas excusas, asegurando que lo necesitan para corregir un error o completar un trámite. Si la persona lo comparte, pierde el control de su cuenta de forma inmediata. Luego, los estafadores activan la verificación en dos pasos con un PIN propio, lo que dificulta o demora la recuperación.

Cuando el daño se multiplica

Con la cuenta ya secuestrada, los delincuentes acceden a los chats y a toda la lista de contactos. Desde allí, se hacen pasar por el titular y envían mensajes a familiares, amigos o compañeros de trabajo.

Los pedidos suelen ser urgentes: transferencias de dinero, pagos inesperados o favores económicos "por única vez". La trampa funciona porque quienes reciben el mensaje confían en la identidad del contacto y responden sin sospechar. En poco tiempo, pueden producirse transferencias, robos de datos personales o el vaciamiento de cuentas bancarias.

Recomendaciones para no caer

Especialistas en ciberseguridad insisten en que la prevención es clave. Entre las principales recomendaciones figuran no responder llamadas perdidas ni mensajes de números desconocidos, evitar agregar contactos que no puedan verificarse por otro medio y no compartir nunca el código de verificación que envía WhatsApp.

También aconsejan activar la verificación en dos pasos con un PIN personal, revisar periódicamente los dispositivos vinculados a la cuenta, configurar la privacidad de forma restrictiva y bloquear o denunciar números sospechosos.

En un contexto donde las estafas digitales se vuelven cada vez más frecuentes, la desconfianza ante contactos desconocidos y la atención a los detalles siguen siendo las mejores herramientas para evitar caer en la trampa.