A principio del mes septiembre (el 2), en el centro de rescate y rehabilitación Tatú Carreta de Córdoba, nació Yuspe, un ejemplar de cóndor andino (Vultur gryphus). Esta emblemática ave de las sierras cordobesas -símbolo de las Altas Cumbres- recibió su nombre en homenaje al río Yuspe, que atraviesa esa región serrana.
Con su nacimiento, ya son tres los cóndores que han nacido en cautiverio en este centro de conservación situado en el pleno Valle de Punilla: antes llegaron Yastay y Camin, que fueron liberados en la cordillera de Río Negro. La historia de este ejemplar expone el impacto que los humanos pueden tener. Sus padres son dos cóndores adultos que fueron rescatados con lesiones irreversibles: el macho perdió un ala y la hembra sufre una herida permanente que le impide volar. Por eso, ninguno de los dos podrá volver a su hábitat natural.
El futuro de Yuspe, diferente al de sus padres
Yuspe estará, al menos, un año en la reserva para que aprenda a volar y desarrolle su plumaje. Una vez que esto ocurra será a un lugar en el que se unirá a una bandada de cóndores para que sepa sociabilizarse con los de su misma especie. "Es un camino largo, que incluye identificación, seguimiento y monitoreo. La idea es que cada ejemplar liberado pueda ser controlado y acompañado en su adaptación", dijo María Ahumada, responsable de Tatú Carreta.
La veterinaria, además, expresó que lo ocurrido es una hecho muy importante teniendo en cuenta que estas aves son de reproducción lenta: "Con muchísima suerte ponen un solo huevo al año y el período de incubación dura entre 58 y 60 días. Cuando las cosas salen muy bien, pueden tener una cría cada dos años".
Cómo será su crianza y alimentación
Contó, además, que fue incubado por dos meses por ambos padres pero que su llegada se adelantó un par de meses. En cuento a su crianza y alimentación, explicó que "es compartida" y agregó: "Los padres comen y después regurgitan en el pico del pichón, lo cubren con las alas y se alternan en el cuidado. Nosotros no intervenimos solo proveemos alimentos y controlamos que todo esté bien. La idea es que el proceso (entre dos o tres meses) sea lo más natural posible".