Se acerca el fin de semana largo y muchos buscan reconectar con la naturaleza y bajar el ritmo, para ellos estos pueblos peatonales pueden volverse un refugio. En Argentina, dos de los más emblemáticos son La Carolina, en San Luis, y La Cumbrecita, en Córdoba. En ambos casos, caminar no es solo una forma de trasladarse, sino que es parte del viaje y ayuda a descubrir los destinos en detalle.
La Cumbrecita
Ubicada a unos 120 kilómetros de la ciudad de Córdoba, La Cumbrecita es un pueblo alpino enclavado en el Valle de Calamuchita. Desde 1996, es oficialmente peatonal, por lo que, solo pueden ingresar vehículos de residentes, lo que transforma sus calles en senderos tranquilos rodeados de casas de estilo alemán, montañas y bosques.
Durante el fin de semana largo del Día del Trabajador, La Cumbrecita propone múltiples actividades al aire libre. Se pueden recorrer senderos como el que lleva a la Cascada Grande, visitar el Bosque de Abedules, hacer Trekking hasta el Cerro Wank o pasear por su centro y degustar strudel y chocolate caliente.
El turista no debe irse sin probar los sabores centroeuropeos en lugares como la Casa de Té Heidelberg o el restaurante Prosit Bierhaus, donde las salchichas alemanas y la cerveza artesanal se destacan.
La Carolina
A unos 80 kilómetros de la ciudad de San Luis, La Carolina es un pequeño pueblo de montaña que supo ser epicentro de la fiebre del oro en el siglo XIX. Hoy, su encanto radica en la serenidad de sus calles empedradas, las casas de adobe y piedra, y una propuesta turística que invita a caminar y dejarse sorprender.
La Carolina es considerada un pueblo peatonal porque su estructura invita al visitante a recorrerlo a pie. El acceso vehicular está permitido pero en horarios restringidos, hasta las 18 el pueblo es estrictamente peatonal. El auto queda en pausa y la historia cobra vida paso a paso.
Un destino que combina tesoros minerales, piedras preciosas, fauna autóctona, bosque, montaña, laberintos de piedra y ríos cristalinos.
Entre las actividades destacadas para el fin de semana largo se encuentran la visita a la Mina de Oro de La Carolina, el recorrido por el Museo de la Poesía "Juan Crisóstomo Lafinur" y caminatas por los cerros cercanos. También se puede hacer cabalgatas o visitar el cercano Salto del Chispiadero, una cascada escondida entre la vegetación.
Los que busquen en medio de la caminata degustar de la gastronomía del lugar, lo ideal es sentarse en Lo de Martín, una fonda serrana con especialidades en cabrito al horno, o probar dulces regionales en alguna de las casas de té locales.
Caminar para descubrir en detalle
Ambos destinos se encuentran a unos 800 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires, lo que los convierte en escapadas perfectas para un viaje en auto de varios días. En un fin de semana extra largo del 1 al 4 de mayo, brinda la oportunidad de emprender el viaje y reconectar con la naturaleza, la historia y los sabores locales. En estos pueblos, la peatonalidad es una invitación de relajarse, bajar el ritmo de la rutina y permitirse disfrutar de cada rincón con detalles que sorprenden.
Con información de NA

