¿Es normal encariñarse con el psicólogo? La mirada profesional
Hay vínculos que sanan y otros que se confunden. ¿Qué pasa cuando el espacio terapéutico se vuelve demasiado cercano?
Por Fernando García
20 Junio de 2025 - 15:41
20 Junio de 2025 - 15:41
20 Junio de 2025 / Ciudadano News / Sociedad
La relación entre un psicólogo y su paciente está marcada por la confianza, la apertura emocional y un objetivo común: la mejora del bienestar mental. Sin embargo, ¿qué pasa cuando el vínculo se vuelve más profundo de lo esperado? ¿Puede la intimidad del consultorio abrir puertas a una conexión más personal?
En diálogo con El Interactivo (lunes a viernes, de 12 a 14, por FM 91.7 y Ciudadano_News en Twitch), la psicóloga Celia Antonini (Mat. 10494), con más de 40 años de experiencia, responde con claridad: "Es un tratamiento, no una amistad".
Según Antonini, un tratamiento psicológico serio tiene principio y fin. "Uno cuando hace un tratamiento recibe un alta. Se hace todo un desarrollo dentro del proceso terapéutico y, en general, uno no sigue la relación con el paciente después de eso", explica.
A su modo de ver, perpetuar una terapia indefinidamente le quita eficacia a la función del terapeuta: "Uno tiene que darle las herramientas al paciente para que pueda vivir la vida allá afuera, no en el consultorio", remarcó.
La apertura emocional que se da en una consulta puede generar cercanía, pero también confusión. "Cuando uno abre su corazón y cuenta cosas íntimas, eso genera un acercamiento. Pero lo que importa es si le pasa algo al psicólogo, no al paciente. Si al psicólogo le pasan cosas emocionales con el paciente, debe cortar el tratamiento inmediatamente", sostuvo.
Y lo justifica con firmeza: "Se pierde la objetividad y, por ende, la capacidad de ayudar. No solo no funciona, sino que sería una estafa emocional". Sin embargo, admite que hay casos donde ex pacientes se han vinculado afectivamente con profesionales, pero siempre después de haber finalizado la relación terapéutica.
El contacto físico también entra en debate. ¿Es correcto que un terapeuta abrace a su paciente si este llora o atraviesa una crisis? Antonini aclara que depende del enfoque terapéutico. "En el psicoanálisis clásico eso está prohibido. Pero las terapias actuales, influenciadas por las neurociencias, permiten una mayor flexibilidad. Si un terapeuta le da un abrazo a un paciente conmovido, no pasa nada", dice.
En tiempos de hiperconectividad, el rol del psicólogo también se adapta. "Yo tengo el WhatsApp abierto las 24 horas, los 365 días del año", confiesa Antonini. Y agrega: "Esto es como ir al dentista: podés tener turno el jueves, pero si te duele una muela el lunes, necesitás ayuda urgente". Aclara que sus pacientes no abusan del recurso y que solo lo utilizan cuando realmente lo necesitan.
En cuanto a los encuentros fortuitos o pactados fuera del consultorio, la psicóloga es tajante: "Tomo café con mis amigos y mi familia, no con pacientes". Aunque hace una excepción: recuerda haber acompañado a una mujer con fobia a conducir y haberla ayudado en una sesión práctica fuera del consultorio, lo que redujo significativamente el tiempo de tratamiento.
En tiempos donde muchas personas acuden a chats de IA en busca de respuestas emocionales, Antonini aclara los límites: "Una IA puede ayudarte como un amigo, darte tips. Y si eso te hace sentir mejor, bienvenido sea. Pero cuando hay una enfermedad mental, como una depresión o un trastorno de angustia, se necesita tratamiento profesional. Y eso, por ahora, solo lo puede hacer un ser humano".
Frente a la pregunta de cuánto tiempo lleva una terapia efectiva, Antonini afirma: "En casos de enfermedades como la depresión, el tratamiento puede durar hasta dos años. Para conflictos emocionales más comunes, un año suele ser suficiente". Y concluye con una metáfora potente: "Un paciente viene con un solo destornillador, y se va con una caja de herramientas completa".
Repasá la entrevista completa: