Un turista elige visitar Mendoza en ómnibus de larga distancia. Un ejecutivo que vive en la Zona Este se apresura para llegar a su oficina en el centro. Un transporte escolar viene desde Villa Nueva para dejar a los chicos en el colegio. Una ambulancia acelera su marcha para llegar a la guardia del Hospital Central. Y todos ellos, sin querer, son rehenes de algo que parece no tener solución: los embotellamientos que se producen en el Acceso Este.
Y las complicaciones no son solamente en el sentido este - oeste, rumbo a la ciudad de Mendoza. Cualquiera es testigo de que en hora pico la salida desde el centro hacia la periferia es algo que exaspera hasta al más paciente. Para hablar de este drama, el periodista Daniel Gallardo, a través de El Interactivo (lunes a viernes de 12 a 14 por Ciudadano News Streaming) entrevistó al ingeniero Marcos Calvente, intendente de Guaymallén. Teniendo en cuenta que gran parte del Acceso Este (o ruta 7) pasa por dicho municipio, era apropiado hablar con el referente máximo de dicho departamento.
"Nosotros hemos hecho un estudio técnico, en primera instancia, para ver cómo solucionamos los problemas históricos de todos los mendocinos que ingresan al Área Metropolitana por el Acceso Este, que es el primero y el más conflictivo: es el punto de más siniestralidad de Mendoza, es la avenida donde más accidentes se generan por día, por mes y por año en toda la provincia de Mendoza. Y a ello le sumamos las demoras que se generan cuando queremos ingresar desde el este. Yo lo sufro todos los días cuando queremos llegar a la Ciudad. Hemos propuesto intervenciones en el Acceso Este que solucionarían ese problema", comenta Calvente.
"Otro problema importante para los vecinos de Guaymallén es la falta de conexión o conectividad entre el sector norte y el sur, a lo que sumamos la congestión que se genera en calle Arenales para cruzar de un lado a otro. Hemos desarrollado un proyecto técnico, una propuesta que haría bajar la siniestralidad y las demoras en el flujo para ingresar a la provincia", aporta el intendente guaymallino. "La idea sería sumar una tercera trocha en los últimos 5 o 6 kilómetros antes de ingresar a Mendoza. Que haya tres carriles, tanto para el ingreso como para el egreso, pero a eso le agregaríamos el levantamiento del Acceso, desde calle La Purísima hasta el ingreso a la ciudad. Es decir, si levantamos esos tres carriles de ingreso y egreso, podremos cruzar por muchas calles por debajo", explica.
"Pretendemos también hacer cruces adicionales a los que ya existen: el de calle Urquiza, de norte a sur, y vincular la calle Avellaneda con calle Azcuénaga, por debajo del Acceso. Ya hemos elevado distintas alternativas -comenta-, y contamos con el visto bueno de Vialidad Nacional. Buscamos que el Ejecutivo nacional invierta sus recursos en mejora la obra nacional, como es la ruta 7. Por ahí transita gran parte del comercio, y todo eso amerita que sea inversión nacional. No obstante, no podemos dejar sin mantenimiento y sin obras a esta importante autopista argentina", agrega.
El deterioro de muchas de nuestras autopistas argentinas es más que evidente. A lo largo y a lo ancho del país, las rutas nacionales y provinciales suelen estar marcadas por el constante paso de vehículos pesados, que terminan deformando la cinta asfáltica: "Los parches ya no sirven, no resisten. La transitabilidad es cada vez peor, y la propuesta que más le pareció atractiva a Vialidad Nacional es un financiamiento mixto. Buscamos que el sector privado ponga gran parte de los recursos, y después acompañen la provincia y el municipio", propone Marcos Calvente.
El dueño de la obra
El intendente de Guaymallén propone un sistema de peajes, para que la parte privada que invierte en la obra recupere lo aportado. "Hay que tener en cuenta que el dueño de la obra es Vialidad Nacional. Hemos destinado una propuesta que la vieron con buenos ojos, ahora hay que juntar a todas las partes para darle forma a esta alternativa. No hay antecedentes de algo así, porque nunca antes se tomó una decisión semejante", detalla.
"El recupero sería por el cobro de peaje. Es una de las alternativas. Es una de las pocas provincias argentinas donde no se cobra peaje, y tenemos que acostumbrarnos a la idea, porque si el gobierno nacional no va a mantener la infraestructura nacional, tenemos que mantenerla nosotros", aclara Calvente. Y hace mención a algo que es crucial: si el Gobierno nacional no se encarga de la infraestructura, lo tendrá que hacer Guaymallén como municipio, o Mendoza como provincia. "Esto afecta a lo cotidiano, pero también a la matriz productiva", sentenció el entrevistado.
Producción periodística: Daniel Gallardo.

