Carolina Torres, licenciada en bromatología y doctora en biología, es la mente detrás de Lyofila, un emprendimiento que está revolucionando la industria de las infusiones en Mendoza.
Su propuesta es simple y a la vez innovadora: utilizar la liofilización, una tecnología de deshidratación en frío, para dar una segunda vida al orujo de malbec, un subproducto de la vinificación que suele ser descartado.
"El orujo es un residuo que se puede valorizar. Está lleno de polifenoles, de compuestos antioxidantes y de antocianinas, que son las que le dan el color al vino tinto", explicó Torres en El Interactivo, programa de Ciudadano.news.
En lugar de convertirse en compost o ser quemado, el "residuo" se transforma en un ingrediente principal para blends de té. Esto permite crear una experiencia única que, según la emprendedora, "recuerda a los turistas y les da una experiencia única de Mendoza".
"Además del vino, queremos ofrecer blends hechos con orujos de vinos mendocinos. Empezamos con Malbec, por ser nuestra cepa insignia, pero la idea es seguir con otras variedades", agregó la emprendedora.
Del residuo al ritual: el orujo se transforma en té
A diferencia de la deshidratación tradicional, que usa altas temperaturas y hace que los alimentos pierdan sus propiedades, la liofilización opera en frío. "Lo que se hace es el vegetal se congela y una vez que está congelado se baja la presión atmosférica de la máquina y eso hace que el agua pase de sólido a gaseoso sin pasar por líquido", detalla la especialista.
El proceso, conocido como sublimación, permite que el producto final conserve todas sus características nutricionales, aroma, sabor y color.
Por otra parte, el producto estrella de Lyofila es un blend de té con orujo de Malbec, desarrollado en colaboración con bodega mendocina. Torres señala la importancia de este nicho, que ofrece una alternativa de valor agregado para la "sobremesa" en bodegas y casas de té.
Además de los blends, el emprendimiento ofrece snacks saludables como frutillas y bananas liofilizadas, que también pueden utilizarse en la preparación de tragos. La emprendedora destaca la calidad de sus productos y el trabajo artesanal que los respalda.
"El consumidor que elige estos productos busca una experiencia superadora de lo que ofrece el mercado, ya sea por salud o por sabor", cerró.
Para quienes se animen a probarlo, Lyofila tiene pautas claras: la infusión del té de orujo requiere agua a 80°C y solo dos minutos para no volverse demasiado ácido.
