El cónclave celebrado en el Vaticano culminó con la elección del nuevo Sumo Pontífice: el Obispo estadounidense Robert Prevost fue nombrado papa y eligió el nombre de León XIV. Su designación marca una continuidad con la línea pastoral de Francisco, según aseguran voces eclesiásticas cercanas. Prevost pertenece a la orden de los agustinos, una congregación con más de 800 años de historia y presencia en 40 países, que ahora vuelve a tener un papel central en el liderazgo de la Iglesia Católica.
Al respecto, en el programa El Interactivo, (lunes a viernes, de 9 a 12, por FM 91.7 y Ciudadano_News en Twitch) fue entrevistado y consultado el padre Julio Ríos, cura párroco de la iglesia de San Agustín, quien consideró: "Con León XIV, la Iglesia asegura la continuidad del legado de Francisco y no se friza todo lo hecho por él". Ríos pertenece a la orden de los agustinos, una congregación religiosa fundada por San Agustín en 1214 que actualmente tiene presencia en más de 40 países, y de la cual también forma parte el flamante pontífice, el Obispo Robert Prevost.
Julio Ríos, párroco de la iglesia de San Agustín, comentó sobre la historia y el presente del templo: "Este es un templo relativamente nuevo, tiene 40 años, estamos haciendo tareas de mantenimiento porque hace mucho que no le metemos mano. Es la presencia agustiniana en la región de Cuyo que data del siglo XVI, porque la primera fundación de Mendoza fue a través de los agustinos con un convento que se llamó San Nicolás de Tolentino, que por los terremotos quedó abajo".
"La Plaza Independencia es ahora, este está abajo. Han quedado poquitas cosas. Allí fallecieron en dos terremotos alrededor de 80 agustinos de aquella época. La venimos remando porque el tema del personal siempre ha sido escaso, pero también tuvimos algunas desgracias, epidemias en algunos lugares. Pero son los momentos que tenemos que atravesar en la vida."
Consultado por la elección del nuevo pontífice, el sacerdote reflexionó: "Como agustino, el Papa León XIV significa un consuelo y una sensación de paz indescriptible. Teníamos un poco de temor de que lo hecho por Francisco quedase frisado: la apertura al mundo, a la sociedad, y sobre todo una Iglesia de puertas abiertas donde todos tuvieran lugar, donde nadie es desplazado, donde todos somos llamados, convocados, donde ni por cuestión de creencias ni condiciones de tipo político, ni por orientación sexual vos quedás fuera de nada. Sos un hijo de Dios y, bautizado o no, tu condición humana es lo que importa."
Sobre el vínculo del nuevo Papa con la región, Ríos recordó: "Prevost estuvo acá, no te puedo precisar bien los años, 2001, 2002 hasta el 2011. En ese período puede haber venido un par de veces acá en carácter superior. En aquellos años, él andaba dado vueltas por el mundo visitando cada presencia nuestra en el planeta. En el caso de aquellos años, él pasó por todas las casas del noroeste argentino: Salta, Tucumán, Catamarca, Mendoza, Rosario y Buenos Aires."
El sacerdote también reflexionó sobre los desafíos que atraviesa la Iglesia: "Tensiones habrá siempre, siempre las hubo. Se disimulaban en algún punto. No había tanta facilidad de comunicación en aquellos años como ahora. La diversidad reconocida en una mesa de diálogo sincera y honesta hace mucho bien a cualquier institución y a la Iglesia católica, presente en todo el mundo, con culturas en el medio, con diversidad de formas de creer en Dios."
En relación con la elección de León XIV, relató: "Ayer rezamos, ya teníamos la noticia. Celebré ayer a las 19 horas. Por tanto, ya sabemos todo. Es la continuidad que se puede ver en él. No hay que llevarse por los símbolos exteriores, que si usa o no la vestimenta.
"Lo que tiene el padre Robert es una gran capacidad de observación y escucha. Sabe que en algunos lugares conviene hacer determinadas cosas en ciertas circunstancias. Como hombre con mucha experiencia en saber sobrellevar tensiones hacia el adentro y el afuera, si considera que eso era conveniente lo hará, y lo hará en otras circunstancias. Pero lo importante para nosotros es su cabeza y, sobre todo, su hacer." terminó expresando el sacerdote agustino.


