En una jornada cargada de simbolismo y reclamo, médicos y residentes del Hospital Humberto Notti realizaron un gesto solidario hacia sus colegas del Hospital Garrahan. Lo hicieron mediante un "abrazo simbólico" que se convirtió en una contundente denuncia sobre las condiciones laborales y salariales que atraviesa el sistema de salud pública en Mendoza y en el país. Ç
La iniciativa fue dada a conocer en el programa El Interactivo (lunes a viernes, de 12 a 14, por Facebook, YouTube y Ciudadano_News en Twitch) , donde los profesionales alzaron la voz con crudeza.
Protesta en las puertas del Notti
El médico pediatra Pablo Melonari fue uno de los que tomó la palabra y denunció: "Nos hacemos solidarios con nuestros colegas del Hospital Garrahan. A eso lo hemos llamado un abrazo simbólico no solo a nivel nacional, sino también en defensa de la salud pública de Mendoza. Las condiciones laborales que tenemos no difieren en nada con lo que sucede en Buenos Aires", explicó.
Melonari fue más allá y dejó en evidencia la crítica situación de los profesionales de la salud: "Estamos siendo vapuleados. Estamos ganando miseria. Esto pasa en Buenos Aires y pasa en Mendoza. No se puede vivir con 700 mil pesos un médico con 20 años de experiencia y tres especialidades", lamentó.
"Mortalidad infantil en aumento y cierre de maternidades"
El profesional también apuntó contra la gestión provincial: "La política sanitaria actual está vaciando la salud pública. Mendoza ha incrementado en el último año la mortalidad infantil y perinatal. El Gobierno ha cerrado maternidades y espacios de seguimiento de niños y embarazadas. Hoy tenemos 88 niños más muertos que el año pasado. Eso es gravísimo", advirtió con dureza.
A la vez, remarcó que el reclamo no es corporativo: "Nos dirigimos a la población porque estamos peleando pura y exclusivamente por nuestros pacientes. La comunidad tiene que conocer estas cosas y acompañar este reclamo".
Residentes: jornadas extenuantes y sueldos desiguales
A la protesta también se sumaron voces jóvenes del hospital. Pablo Agustín Parola, residente de pediatría de segundo año, explicó: "La nueva ley dejó a los residentes de segundo, tercero y cuarto año con sueldos muy por debajo de los de primer año. Nosotros cobramos menos de un millón mientras que ellos superan el $1.600.000. Es una desproporción inadmisible", denunció.
En la misma línea, una médica residente señaló: "Un R2 está cobrando $3.500 la hora haciendo guardias de más de 24 horas. Un R3, $3.900. Y gran parte del sistema de salud pública se sostiene gracias a los residentes".
Los profesionales coincidieron en que la crisis lleva años, pero ahora se agudiza. "No adjudico esto solo a este gobierno. Antes también veníamos mal. Pero no hemos visto ninguna señal para corregir esta situación. Necesitamos medidas concretas ya", remataron.