Mar del Plata

El nieto recuperado número 140 es hermano de una integrante de Abuelas

Adriana Metz Romero forma parte de Abuelas de Plaza de Mayo, de la ciudad balnearia. Sus padres habían sido secuestrados en 1976, y la mujer fue criada por sus abuelos.

Por Ciudadano.News

Adriana Metz, la hermana del nieto nº 140. — Web

La novedad de haber recuperado al nieto número 140 en la Argentina ha llenado de alegría a gran parte de la población, pero especialmente a Mar del Plata. El hombre, ahora de 48 años, es hermano de Adriana Metz Romero, una militante marplatense de la filial de Abuelas de Plaza de Mayo.

La noticia y la identidad del nieto recuperado se conocieron este lunes 7 de julio, en una conferencia de prensa encabezada por Estela de Carlotto. El hombre habría nacido el 17 de abril de 1977, y es hijo de Graciela Alicia Romero y Raúl Eugenio Metz.

Conferencia de prensa, encabezada por Estela de Carlotto.

Los padres del nieto recuperado, que aun siguen desaparecidos, fueron secuestrados el 16 de diciembre de 1976 en Cutral Co, provincia de Neuquén, en momentos en que Graciela estaba embarazada. Según algunos sobrevivientes, se supo que ambos estuvieron detenidos en el centro clandestino "La Escuelita", de Neuquén, para ser derivados luego a Bahía Blanca. Allí es donde Graciela habría dado a luz al niño.

Graciela Alicia Romero y Raúl Eugenio Metz, los padres de Adriana. Y del nieto nº 140.

Según la ficha que posee la filial de las Abuelas de Plaza de mayo, Graciela nació el 21 de agosto de 1952 en Buenos Aires. Raúl nació en Bahía Blanca, el 24 de agosto de 1953. Adriana Elisa, la mujer que hoy es parte de las Abuelas de Mar del Plata, nació en 1975.

 

Una infancia de búsquedas

Con sus papás desaparecidos, Adriana fue criada por Oscar y Elisa, sus abuelos paternos, en Bahía Blanca. Su infancia estuvo marcada por la búsqueda familiar de su hermano, y por dar con el paradero de sus padres. A los 14, la mujer se mudó a Mar del Plata para vivir con su tía materna. Con el tiempo, se sumó a la causa por los derechos humanos, para luego incorporarse a Abuelas de Plaza de Mayo.

Adriana feliz, por el hallazgo de su hermano.

"Las Abuelas nos enseñan que la búsqueda es colectiva, que tenemos que continuar por esos 300 nietos que nos faltan a todos", dijo la mujer en la conferencia. "Si bien siempre estuve en la búsqueda, nunca imaginé que esto iba a ser así", agregó.