El Museo Cornelio Moyano abre sus puertas a la comunidad científica
El Museo de Ciencias Naturales y Antropológicas Juan Cornelio Moyano se abre a la comunidad científica nacional e internacional brindando acceso a sus valiosas colecciones.
En su imponente edificio del Parque General San Martín, el museo Cornelio Moyano -cuyo edificio y colecciones han sido declarados Bienes del Patrimonio Cultural de la Provincia de Mendoza- alberga alrededor de 150.000 ejemplares distribuidos en once colecciones, que incluyen piezas paleontológicas, arqueológicas, antropológicas y de ciencias naturales.
También cuenta con la Biblioteca Científica "Florentino Ameghino", consultada habitualmente por estudiantes avanzados y especialistas, y su director, Guillermo Campos, subraya que "el Museo Moyano siempre se caracterizó por tener importantes colecciones abiertas a investigadores de todo el país y del mundo. Es una forma concreta y muy útil para generar conocimiento desde otros ámbitos, más allá del local".
Los científicos que trabajan sobre el material disponible retribuyen el acceso con charlas y actividades de divulgación, acercando la información al público general en un lenguaje accesible, articulando así la ciencia con la comunidad.
Entre la gente que estudia en el lugar se encuentra la bióloga Camila de Giuseppe, egresada de la Universidad Nacional de San Luis y becaria doctoral del Conicet, que desarrolla en Mendoza una investigación sobre la paleobotánica de las Umkomasiales, una familia vegetal típica y dominante del Triásico, primera etapa de la era Mesozoica.
"Parte de mi tesis consiste en revisar un conjunto de muestras para llegar a una conclusión sobre una temática debatida desde hace más de 200 años, cuando se produjeron los primeros hallazgos. Esta familia es muy representativa porque su género más abundante, el Dicroidium, conformó gran parte de la paleoflora del Triásico", explicó.
Camila de Guisseppe
Este período comenzó con la fragmentación del supercontinente Pangea, dando origen a Laurasia en el norte y Gondwana en el sur, que incluía las actuales Sudamérica, África y Australia. En Gondwana se desarrolló una flora diferente a la del hemisferio norte, donde las Dicroidium dominaron extensos bosques.
Su investigación no solo involucra las colecciones del Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales (Ianigla), sino también materiales conservados en distintos museos del país. "Lo que destaco del Moyano es la buena predisposición. Fue el primero en responderme y uno de los pocos que lo hizo. La disponibilidad horaria, el espacio para trabajar y la rápida respuesta han facilitado muchísimo mi trabajo", destacó.
También reflexionó sobre la importancia de comunicar la ciencia, como la experiencia de la expedición Cañón Submarino de Mar del Plata: Talud Continental IV, organizada por el Conicet y la fundación Schmidt Ocean Institute, que y fue seguida por miles de personas a través de streaming en vivo. "Es fundamental que la sociedad conozca qué se financia y cuáles son los estudios que se realizan. Esto también inspira a las nuevas generaciones. Hoy muchos niños sueñan con ser biólogos marinos gracias a esas transmisiones", remarcó.
"El rol de cualquier científico es divulgar. La ciencia no es ciencia si no se comunica", completó.