El modelo tradicional de pareja atraviesa una transformación sin precedentes. Según la especialista Valentina López Gattica, estamos migrando de instituciones sólidas —como el matrimonio religioso— hacia una "sociedad líquida" donde el deseo personal manda.
Lejos de ser una falta de estructura, la no monogamia consciente exige acuerdos más rigurosos que la fidelidad convencional. "No es ausencia de límites, es crear una estructura a medida", explica la experta. Hoy, el éxito vincular no reside en un contrato estático, sino en la capacidad de las parejas para comunicarse y reinventarse ante un abanico de posibilidades afectivas.