Doce años atrás, Ángeles Rawson, una adolescente de 16 años, desapareció tras volver a su casa de su clase de gimnasia en el barrio porteño de Palermo, el 10 de junio del 2013.
Las cámaras de seguridad del edificio de Ravignani 2360, donde la joven vivía, la registraron ingresando a las 9:50 de la mañana, y esa fue la última vez que se la vio con vida. Su madre intentó contactarla más tarde, pero el celular sonó sin respuesta.
El femicidio de Ángeles Rawson
Un día después, el 11 de junio, los trabajadores de la planta de residuos de CEAMSE ubicada en José León Suárez hallaron el cuerpo de Ángeles en bolsas de basura. La autopsia confirmó que había muerto por asfixia, presentaba signos de estrangulamiento, múltiples golpes y fracturas, y que había intentado defenderse.
Además, se detectaron lesiones compatibles con abuso sexual no consumado.
En un primer momento, la Policía interrogó a familiares y allegados, pero con el rápido avance de la investigación la atención apuntó a Jorge Mangeri, el encargado del edificio donde vivía Ángeles, y el 14 de junio fue citado a declarar.
Confesó el crimen en la madrugada del 15 de junio en sede judicial, pero más tarde intentó retractarse y alegó haber sido presionado por la Policía.
Las pruebas fueron contundentes
Los peritajes confirmaron la presencia de su ADN debajo de las uñas de la víctima y en las sogas utilizadas para atar su cuerpo, y además se detectaron lesiones y fracturas en costillas, clavícula y vértebra, compatibles con un forcejeo.
Mangeri fue condenado a prisión perpetua por abuso sexual en grado de tentativa y homicidio agravado por femicidio en un juicio que comenzó en febrero de 2014 ante el Tribunal Oral en lo Criminal N.º 9, y después la Cámara del Crimen y la Corte Suprema confirmaron la condena en 2018.
En memoria de la adolescente, en ese año, la Legislatura porteña rebautizó la plaza Jacarandá como plaza Ángeles Rawson, y colocó un banco rojo como símbolo contra la violencia de género.
La situación de Mangeri en prisión
El autor del femicidio agravado y abuso sexual en grado de tentativa contra Ángeles Rawson cumple prisión perpetua desde diciembre de 2023 en el penal federal de Rawson, Chubut, a donde fue trasladado desde el módulo 1 del Complejo Penitenciario Federal I de Ezeiza, donde pasó más de una década.
En Rawson desempeña tareas informales de limpieza en el pabellón y envía el salario penitenciario, que no supera los $180.000 mensuales, a su mujer, Diana Saettone, quien aún mantiene la relación y lo visita en la cárcel patagónica. En tanto, su nueva abogada, Patricia Croitoru, presentó pedidos para revertir su traslado y regresarlo a Ezeiza.
A nivel jurídico, tramita un recurso de revisión ante la defensa oficial en el fuero de ejecución penal, con la intención de solicitar copia de material probatorio completo, y contempla eventuales instancias en tribunales internacionales.
La defensa también podría intentar solicitar prisión domiciliaria a partir de 2038, cuando cumpla 70 años, o por razones de salud.
Con información de Noticias Argentinas

