El peligro invisible

No te confíes: el error que provoca el 90% de los ahogamientos en piletas y cómo evitarlo

La médica pediatra Cecilia Rizzuti advierte sobre el mito de la "vigilancia compartida" y explica por qué la atención 100% y sin distracciones es tan importante. Las claves de seguridad y cómo salvar una vida con RCP.

María Emilia Iglesias

Por María Emilia Iglesias

8 Diciembre de 2025 - 16:39

Los primeros segundos son cruciales para evitar una tragedia en el agua.
Los primeros segundos son cruciales para evitar una tragedia en el agua. Pexels

8 Diciembre de 2025 / Ciudadano News / Sociedad

Los ahogamientos no son un problema exclusivo de nuestra región, sino una tragedia que ocurre en todo el planeta, todo el año y en todas las edades. Así lo afirma la Dra. Cecilia Rizzuti, médica pediatra, quien enfatizó sobre una realidad dramática: el agua no es nuestro medio natural para respirar, por lo que el peligro está siempre latente, incluso en lugares inesperados.

En conversación con El Interactivo, de Ciudadano News, la especialista destacó todos los puntos clave a tener en cuenta para prevenir estos accidentes en niños y adultos, pero también cómo actuar de manera rápida para evitar que se pierda una vida.

El error fatal: ¿por qué la "supervisión compartida" es un mito?

Cuando se trata de niños pequeños, la causa de la mayoría de los accidentes es una sola: la falta de atención total del adulto. La Dra. Rizzuti identifica un factor de riesgo particularmente peligroso que se dispara en eventos sociales o reuniones familiares: la creencia de que si hay muchos adultos presentes, "alguien" está cuidando.

"Si hay un grupo de adultos, el destino nos juega una mala pasada: creemos que estamos cuidando todos, y en realidad, nadie está cuidando al 100%", explicó la especialista. Este descuido, sumado a los distractores modernos (teléfonos, redes sociales o auriculares), es el error que termina provocando la mayoría de los ahogamientos.

La única solución efectiva es la atención intensa e informada. En el contexto de un asado, una reunión en la pileta o en una finca con cauces de agua, los adultos deben turnarse y tener claro quién es el responsable de la vigilancia en ese momento.

3 reglas de oro para la prevención de ahogamientos

Según la especialista, la minimización de riesgos depende de un enfoque en tres pilares fundamentales que todo adulto responsable debe conocer:

1. El entorno: barreras y sitios habilitados

El riesgo de ahogamiento no se limita a las piletas. Baldes con agua, pozos mal tapados, canales, acequias y tosqueras representan peligros mortales.

  • Piletas: nunca deben estar sin un cerco seguro y certificado. Este debe tener más de 1,30 metros, barrotes verticales (que no se puedan trepar) y la traba siempre cerrada.
  • Sitios de baño: hay que acudir exclusivamente a lugares habilitados y con presencia de guardavidas. El fondo barroso, los remolinos o las corrientes en canales y ríos pueden generar peligros que no se ven a simple vista.

2. La reacción inmediata: dónde buscar primero

Un segundo es vital en un accidente acuático. La Dra. Rizzuti da un consejo crucial ante la pérdida de vista de un niño:

Si perdimos un chico de vista y hay agua, lo buscamos primero ahí inmediatamente. El agua no nos dará tiempo, a diferencia de si se escondió bajo una mesa o dentro de un placar.

3. El conocimiento: RCP y sistema de emergencias

Tener la habilidad de rescate y primeros auxilios puede significar la diferencia entre la vida y la muerte. Lo que hay que hacer es:

  • Activar emergencias: es fundamental saber a qué teléfono discar (911 o número local de emergencia) y mantener el auricular sin cortar para que puedan aconsejar durante la reanimación.
  • No ser una segunda víctima: si el rescate se realiza en el mar o en un río, donde hay corrientes o profundidad peligrosa, la recomendación es tirar un elemento de rescate (cuerda, flotador) para que la persona se agarre, en lugar de ingresar al agua si no se es un experto.

El RCP es diferente en niños: la importancia de la ventilación

Una vez rescatada la víctima, debe ser sacada del agua y puesta de costado por si vomita, para evitar broncoaspiraciones. Si está inconsciente y no respira o tiene mucha dificultad, se debe iniciar la reanimación cardiopulmonar (RCP).

A diferencia de los adultos, donde la causa suele ser una arritmia, en los niños la causa del problema es la falta de oxígeno. Por esta razón, en la RCP infantil es muy importante incluir la ventilación o respiración boca a boca, ya que forma parte esencial de la maniobra de reanimación.

Además, desde muy pequeños se debe fomentar el aprendizaje de natación y las habilidades acuáticas, aunque la médica pediatra subrayó que esta habilidad nunca debe reemplazar la supervisión constante y el compromiso del adulto.

Últimas noticias