En Mendoza

El día en que la vulgaridad se metió en las clases de literatura

Un profesor mendocino, experto en el área de lectura para estudiantes de secundaria, analizó en el programa Sin Verso de Ciudadano News, el caso que resultó en un escándalo por un texto con escenas pornográficas.

Ciudadano.News

Por Ciudadano.News

17 Octubre de 2024 - 16:33

Un profesor de Literatura del Colegio Corazón de María, de la Ciudad de Mendoza, fue expulsado por usar el libro Cometierra.
Un profesor de Literatura del Colegio Corazón de María, de la Ciudad de Mendoza, fue expulsado por usar el libro Cometierra. web

17 Octubre de 2024 / Ciudadano News / Sociedad

El libro Cometierra, que fuera utilizado por un docente en Mendoza en una clase de literatura con chicos menores de edad, fue considerado como vulgar por buena parte de la opinión pública que se enteró de la experiencia considerando escenas pornográficas.

Matías Cervi, profesor de Lengua y Literatura de 5º año, expresó en el programa Sin Verso de Ciudadano News: "Con respecto a obras literarias de autores como García Márquez, Laura Esquivel y demás, creo que la literatura en mi caso al momento de seleccionar hago dos o tres pasos. Primero, consulto con mis colegas, sean o no de la institución educativa. Nos vamos pasando ideas de diferentes textos y vamos seleccionando obras apropiadas, siempre teniendo en cuenta el diseño curricular provincial. Y que en quinto año se trabaja principalmente todo lo que conlleva la literatura nacional argentina".

"En mi caso particular, hago un apartado en el segundo módulo donde toco la literatura regional de Mendoza. Porque creo que es bastante importante, pero siempre teniendo un contexto y un objetivo al momento de seleccionar las obras literarias que se leerán en clase", explicó.

Matías Cervi analizó el caso del libro utilizado en una clase de literatura en un colegio privado y que resultó en un escándalo en Mendoza.
Matías Cervi analizó el caso del libro utilizado en una clase de literatura en un colegio privado y que resultó en un escándalo en Mendoza.

Puntualmente, sobre el libro Cometierra de Dolores Reyes, reflexionó: "Tal vez no lo hubiera elegido porque también me baso en los diferentes cánones que van proponiendo. Que es algo a mi criterio que se debería rever nuevamente. Buscar nuevos cánones literarios, renovar las lecturas literarias desde la parte ministerial y de esa manera poder adjuntar o integrar nuevos textos. Convengamos que las generaciones de alumnos van cambiando constantemente. Es muy importante también la selección de algunos textos".

"Hay obras obligatorias como Martín Fierro, por ejemplo, Matadero de Esteban Echeverría, que tienen un tinte un poco más violento. Que se ve la violencia en primera persona, que son textos obligatorios, pero como las generaciones van cambiando es necesario que a los docentes nos brinden un canon nuevo de literatura. No sacar estas obras que son clásicos importantes. Si no que integren nuevas formas de ver la realidad en la que estamos trabajando, las nuevas ideas y pensamientos de los adolescentes. Obviamente, siempre llevados adelante por profesores que estanos en el aula, en constante contacto con los estudiantes", aconsejó.

Por ejemplo, para tratar temas de feminismo, "de María Florencia Freijó, quien es una escritora interesante, hay textos que no necesariamente necesitan, con una mirada política, con cierto sesgo, pero es una escritora interesante para hablar de feminismo. Hay textos que no siempre  tienen que recaer en esto. Pero cuando leí esa parte del texto hasta me pareció carente de lenguaje. Usa una palabra vulgar tres veces en un párrafo, hay otros sinónimos también", analizó.

"Creo que en otras provincias este texto lo sugieren como lectura. Personalmente, no lo hubiera puesto porque me manejo en contextos con escuelas privadas. Trato siempre de tener un cuidado hacia adolescentes. Hacia qué vocabularios darles porque no dejo de lado que soy un profesor de  letras, castellano. Entonces los tengo que formar en producción, expresión", señaló.

Enfocado en que cada lector sabe en los contextos que se mueve y por eso elige su material de lectura, manifestó: "Uno debe ir haciéndolo, en todos los contextos que nos conlleva y en todas las áreas curriculares que se manejan las instituciones educativas. Porque es muy importante que se vea el vocabulario que se utiliza, de qué manera. Dónde lo vamos a aplicar porque estamos trabajando con personas jóvenes y que toda esa información llega después a sus casas, a otros contextos. Y puede generar graves problemas. Sinceramente, no conozco el objetivo del profesor. Tal vez ha tenido un buen proyecto de educación sexual, pero tal vez no era la forma ni el medio".

Cervi admitió que no hubiera elegido el libro Cometierra para acompañar alguna de las clases que dicta en el quinto año de otro colegio privado.
Cervi admitió que no hubiera elegido el libro Cometierra para acompañar alguna de las clases que dicta en el quinto año de otro colegio privado.

"Sería muy bueno que a nosotros nos brinden especialistas del área de ESI -Educación Sexual Integral- para poder trabajar diferentes textos en las diferentes materias. Porque si bien como docente, soy profesor de Lengua y Literatura, estoy estudiando la licenciatura. Soy diplomado en gestión directiva. Permanentemente, me perfecciono en educación integral porque estamos en un contexto institucional educativo donde tenemos constantemente personas con las cuales trabajamos. Me gusta trabajar con las emociones, pero siempre es bueno que desde el estado nacional o provincial nos brinden pautas en las cuales nos podemos mover dentro de la institución educativa. Porque si bien nosotros sabemos poner ciertos parates no hay como una idea clara", solicitó.

Admitió que, "nunca trabajo ese estilo de relaciones tan directas, pero sí tengo un texto que es muy bueno de Liliana Bodoc del libro Amigos por el viento. Bodoc es una de mis acompañantes permanente dentro de las aulas que trabaja el tema de la trata y el cuidado de las personas, sobre todo el niño, del adolescente. Pero nunca con un lenguaje que lleva tal vez a la vulgaridad, sino que se pueden hacer reflexiones de diferentes maneras. Generar noticias periodísticas sobre el caso de una niña que en un descuido del hermano se pierde y él la busca y nunca más la encuentra. Termina la historia dejando un final abierto donde nunca más aparece la niña. Entonces, yo trabajo siempre el tema de la ESI y temas desde una postura un poquito más neutral porque no me siento tal vez capacitado como para adentrar en campos tan profundos".

"La literatura y la ESI dentro de las aulas es algo que nos pone el ministerio, pero por ahí no tenemos los recursos necesarios ni el campo donde movernos. Y de qué manera poder afrontar dichos temas. Muchos nos capacitamos constantemente, pero también hay que ir viendo el contexto en el que uno lo puede trabajar. Es un tema muy controversial dentro de mi área y la sufro mucho en este último tiempo. Si bien el celular, las computadoras son muy buenas y podemos acceder de forma inmediata a los textos, con esto se ha perdido mucho el valor de la lectura. El poder compartir un libro dentro de las aulas, un cuento y demás. Ya no los entretiene porque todo es visual e inmediato", reflexionó. 

Y agregó: "Entonces, la ansiedad que  genera leer tal vez un cuento de dos hojas, los chicos la han perdido por este tema de las tecnologías. Que no las critico, me parecen muy bien y todos los docentes nos deberíamos especializar en la parte tecnología de la información y la comunicación. Pero es importante poder volver a la lectura, dejar un poco el celular, agarrar un libro, sentir el olor. Las bibliotecas se están quedando solo con las personas que realmente les gusta la lectura. La imaginación es muy importante y yo sufro un montón, pero los incentivo y por ahí los obligo a que leamos. Esto de que todo los aburre, hay un aburrimiento en general. Y es porque ahora es más fácil ver una serie o una película. Cosas que tenemos más acceso que en otras épocas". 

"Ver buen cine. Ahora con las plataformas podemos llegar de manera más amplia. Pero es muy importante que como docentes hagamos e inculquemos la importancia de la lectura. Soy un loco fanático, docente por vocación, desde los 5 años que quería ser docente y estoy cumpliendo mi sueño. Y todas las mañanas me levanto y disfruto de mi trabajo, pero creo que hay un conjunto de todo. Y no solamente es el profesor de Lengua el que tiene que hacer las cosas, somos todos. Todos debemos inculcar la lectura. Y de esa manera llegar y volver a lo que es la lectura, la importancia de leer, resumir, generar un organizador de estudio. Porque llegan a los niveles superiores y van a necesitar de eso que es tan importante", manifestó.

Valoró que, "es muy bueno, algo que se implementó en los primeros años de secundarios. Con la literatura infantojuvenil. Con autores muy buenos. Temáticas que se pueden tratar dentro de las aulas. Con ideas renovadoras, pero también está en juego el docente. No tenemos por ahí nosotros la claridad de qué podemos trabajar en las aulas. Inclusive se necesita, de forma urgente, una renovación de diseños curriculares porque eso nos abrirá un panorama un poco mayor de la generación que estamos trabajando. La generación de hace 10 años no es la misma que tenemos ahora en las aulas. Y nos conlleva como profesionales de la educación a no saber dónde tocar o dejamos de lado temas por temor a si se puede hacer o no".

"Soy un bendecido por los alumnos que tengo con respecto a la lectura. Porque se ve que tienen familias con hábitos lectores. Con libros que me muestran, que están leyendo y son buenísimos. Tienen 600 páginas y yo les digo que los admiro porque yo por ahí no tengo el tiempo y me encuentro en un contexto de grandes lectores, pero tiene mucha influencia tanto la familia como la educación primaria. La primera es la base de todo, llegan alumnos muy preparados. Trabajo en un colegio privado de Luján donde compartimos primaria. Y llegan muy preparados los chicos y continuamos con esa preparación hacia los estudios superiores. Por eso, en quinto año hago un parate en la literaria y empiezo a trabajar textos preuniversitarios para que cuando lleguen trabajen de una manera más asidua", describió, 

Y añadió: "Es más, me he encontrado con chicos que dicen que mis trabajos son más difíciles que los de los preuniversitarios. Y la intención es esa. Trabajos más complejos porque se encontraran con temas más complejos a medida que avanzan en los estudios superiores. La intención es dejarles un granito de arena de esa producción, organización del estudio que les permitirá ampliar y desarrollarse de una manera asidua en los textos".

"La literatura argentina es maravillosa para trabajar diversidad de temas. La literatura de Mendoza, sus leyendas, sus ideas, su literatura moderna. Leer una poseía de Dragui Lucero, Bufano o Di Benedetto nos deja a Mendoza a una altura nacional prácticamente igual que Buenos Aires. Mendoza tiene cosas muy buenas que por ahí no están tanto en las escuelas. Yo rompo, hago un parate y doy literatura de Mendoza", cerró.

Últimas noticias