El baño sonoro no es una metáfora ni un ritual con agua, sino una terapia de vibraciones que usa instrumentos como cuencos para generar una inmersión que eleva la energía del cuerpo.
La tarotista Paula Martín explicó en el programa El Interactivo de Ciudadano.news cómo funciona esta práctica y por qué es una alternativa cada vez más elegida para tratar la ansiedad y el estrés que nos impone la vida moderna.
"El cuerpo sano tiene una frecuencia vibratoria y lo que hacemos con los baños sonoros es elevar esa frecuencia para que sanen bloqueos", expresó.
Lo que se busca es que, a través de una meditación guiada y el sonido envolvente de cuencos de cuarzo, el cuerpo se tranquilice, dejando atrás los "pensamientos rumiantes" que invaden nuestra cabeza.
¿Cómo se trabajan los chakras con la terapia de vibraciones?
Martín explicó que cada instrumento se asocia a un chakra y una frecuencia. Por ejemplo, el corazón se trabaja con un cuenco específico, buscando la sanación de las emociones que a menudo no podemos expresar, impactadas por el ritmo "a las chapas" de la rutina.
Para quienes no pueden acceder a una sesión presencial, la terapeuta sugirió una solución accesible: "Una de las formas es buscar en Spotify alguna meditación o que que puede ser guiada o no".
El consejo clave es dedicar 20 minutos como mínimo de "entrega absoluta" justo antes de dormir. "Aunque te duermas se sigue trabajando", aseguró.
Finalmente, la experta recomendó complementar esta terapia con prácticas sencillas para contrarrestar la exposición a las ondas electromagnéticas de la ciudad, como "descalzarnos y tocar la tierra" o "abrazar un árbol".
"Somos energía y trabajamos desde ese lugar. Es una mirada más oriental de la medicina", concluyó Paula Martín.
